La Bandera Dominicana

La Bandera Dominicana fue una creación del Padre de la Patria y constituye la representación de nuestra nacionalidad. Para idearla, Juna Pablo Duarte, se inspiró en la Bandera Haitiana.

Nuestra Bandera tiene tres colores, por lo que ha sido llamada: Pabellón Tricolor.
De acuerdo al historiador Don Emilio Rodríguez Demorizi, la primera Bandera fue confeccionada por la señorita Concepción Bona y Hernández.  En una expresión de Don Alcides Lluberes, en relación a la persona que la elaboró, encontramos una coincidencia entre las versiones de ambos historiadores:
“nuestra enseña tricolor fue labrada en fina tela con patriótico entusiasmo y nerviosidad femenil, por una de las vecinas más gallardas del baluarte: la señorita Concepción Bona…Acompañó a la mencionada dama, en la tan señorita María de Jesús Pina Benítez”.

Cita tomada del libro: Pensamiento y Acción de los Padres”, del historiador Juan Pablo Duarte, pag.95.

La familia del prócer Francisco Del Rosario Sánchez argumenta que la tía del prócer, María Trinidad Sánchez, bordó la primera Bandera Nacional que ondeó el 28 de Febrero en El Baluarte del Conde.

La Bandera se compone de los colores azul ultramar, blanco y rojo Bermellón. En la actualidad, lleva esos colores y en el centro, un escudo de Armas.

Los  días 27 de Febrero de cada año, se celebra El Día de La Bandera, en honor a la Proclamación de la Independencia Nacional.

Los padres de la Patria amaron mucho su Bandera. En una carta que Juan Pablo Duarte enviara al Ministro de Relaciones Exteriores, del Gobierno Provisional de la Restauración expresó lo siguiente: “Estoy dispuesto a honrar la enseña con mi sangre”.

Francisco del Rosario Sánchez, antes de que lo ejecutaran dijo: “Yo soy la Bandera Dominicana” Ramón M. Mella, pidió que al morir lo envolvieran en ella.

Todos los dominicanos sentimos un gran amor por nuestra Bandera.

Himno a la Bandera:

Letra: Ramón E. Jiménez

Música: Juan Fco. García

Ya empezó su trabajo la escuela
y es preciso elevarte a lo azul
relicario de viejos amores
mientras reine la mágica luz.

¿Nos sentimos arder a ti influjo
la luz viva de un fuego interior
cuando flotas alegre besada
por los cálidos rayos del sol?

Dios parece decir, Oh Bandera
la sublime expresión de tu azul;

Patria, el rojo de vívida llama;
Libertad, dice el blanco en la cruz.

Mientras haya una Escuela que cante
tu grandeza, Bandera de amor.

Flotarás con el alma de Duarte,
Vivirás con el alma de Dios.

Poema a la Bandera:

Título Arriba  El Pabellón
Autor: Gastón Fernando Deligne

Tercien armas ¡como quiera!
El acostumbrado estruendo;
ello es que el sol va saliendo
y hay que enhestar la Bandera
enfilado pelotón de la guardia
soñolienta.
Y, hechas a las dos auroras
en que cielo y patria están,
pasan de largo a su afán,
las gentes madrugadoras.

Ni ven el sol de la raza,
cuyos colores lozanos
tremolan entre las manos
del ayudante de plaza;
recuerdan que simboliza
toda una historio inmortal.
Pues cada matiz encierra
lo que hicieron los mayores
por el bien y los honores
y el rescate de la Tierra.

El rojo, de su graciosa
decisión habla al oído
-¡Soy- dice el laurel tenido
con su sangre generoso!
es el azul de su anhelo
progresista clara enseña
color con que el alma sueña
cuando sueña con el cielo.
Al blanco, póstumo amor
de sus entrañas, se aferra;
dar por corona a la guerra
el olvido redentor.

¡Presenten Armas!… ya ondea
el pabellón, y se encumbra
bajo el sol, que deslumbra
y al clarín, que clamorea.

Ladra un can, el estridente
sonido sobresaltado;
arde en armas el prado
rompe en trinos el ambiente.

¡Qué linda en el tope estás,
dominicana Bandera!
¡Quién te viera, quien te viera
más arriba, mucho más…!
Cualidades que poseía Duarte:

Historiadores interesados en recoger todo lo que se relaciona con la vida de Juan Pablo Duarte, han ofrecido testimonios verbales y escritos a través de diversas personas.

El patricio es un personaje muy interesante. En su personalidad; podemos encontrar diversas cualidades que adornaron su vida como son: Sensibilidad humana, Amor a la Familia, responsabilidad, Capacidad de Liderazgo, Amor al Estudio, respeto humanos, vocación de Justicia, dotes militares y otros valores que van más allá de caracteres exhibidos por la mayoría de las personas.

En todas estas cualidades estuvo siempre presente, la influencia de su educación familiar.

Desde pequeño, los niños son educados en el seno familiar.

Si analizamos su biografía, notamos que la familia fue muy importante para él en todo momento. Se preocuparon sobre todo por educarlo. A pesar de que en la época que él nació, no habían escuelas como ahora su madre le enseñó las primeras letras y luego continuó tomando clases con una maestra de apellido Montilla, que era muy amiga de su madre.

Su padre; de origen Español, procedía de la antigua ciudad de Vejer en la frontera de España, situada cerca del Cabo de Trafalgar. Se llamaba Don Juan José Duarte. Su madre era Doña Manuela Diez, nacida en la Villa de Santa Cruz del Seibo.

Algunos historiadores definen el hogar de Duarte, como “un santuario”, donde se practicaba la disciplina, laboriosidad y el trabajo. Se le enseñaba a los hijos el cumplimiento del deber.

Cuenta se hermana Rosa Duarte que el  padre y fundador de la República, cuando apenas contaba seis años de edad, recitaba de memoria el catecismo. Esta vocación religiosa la aprendió en el hogar, ya que su familia estaba integrada por personas con una gran fe cristiana de él y de sus cualidades, ha dicho el Padre Meriño lo siguiente:

“Educado en la piedad religiosa, guardó siempre intacto el tesoro de su fe y acudía al Señor en las congojas de su corazón. En su grande alma mantuvo altar para su Dios y para su Patria, y así sus virtudes cívicas llevaban al suavísimo perfume de sus virtudes cristianas. Y ponía también su confianza en el patrocinio de la Virgen llena de gracia, cuya imagen colgara de su cuello en días de zozobras su madre atribulada, Reliquia preciosa, señores, que llevó siempre con devoción y que hoy me envanezco de poseer como el más tierno recuerdo del amigo muerto”.

(Cita tomada de: Duarte y Aportes de la Familia Duarte Diez, del autor Guido Despradel, pag. 341).
Cartas y otros escritos de Duarte:

A pesar de que no se dedicó a fomentar cualidades artísticas, Duarte poseía un buen gusto por la literatura, lo cual mostraba en el estilo usado en sus correspondencias personales, en algunos poemas y en otras cartas dirigidas a su familia o a sus compañeros de lucha política.

Escribió un himno cuya primera estrofa dice:

Por la Cruz, por la Patria y su gloria
denodados al campo marchemos
Si nos niega el laurel la victoria,
del martirio la palma alcancemos.

También escribió versos en contra de Pedro Santana, invitando a sus compatriotas al combate.
La noche que Juan Pablo Duarte y sus amigos se embarcaron para el extranjero, escribió este Romance:

Era la noche sombría y silenciosa y de calma.

Era una coche de oprobio
para la gente de Ozama.
Noche de mengua y quebranto
para la Patria dorada.
El recordarla tan solo
El corazón apesara.
Ocho míseros eran
Que mano aviesa lanzaba,
en pos de sus compañeros
hacia que al pueblo le dieron
la independencia anhelada,
lanzados fueron del suelo
por cuya dicho  lucharan;
Proscritos si, por traidores
los que de lealtad sobraban.
Se les miró descender
A la ribera callada,
se les oyó despedirse,
y de su voz apagada
Yo recogí los acentos
que por el aire vagaban.

Escrito loa noche de su viaje a Hamburgo.

Fragmentos
Carta de Duarte a José Gabriel García
de fecha 29 de octubre.

Muy mí estimado:

De suma complacencia nos han sido su muy apreciable fechada en esa a diez de los corrientes (…)

Seguid, jóvenes amigos, dulce esperanza de la patria mía, seguid con tesón y ardor en la hermosura carrera que habéis emprendido y alcanzad la gloria de dar cima a la grandiosa obra de nuestra Independencia Nacional, única garantía de las libertades patrias (…)

Soy de usted affmo. Y atto.s.
Gl. J. Duarte.

Ideas de libertad:

La primera vez que Duarte expresó sus ideas de libertad, lo hizo con una expresión también cargada de sentido político.

Al regresar a su patria, Don Manuel María Valencia le preguntó sobre qué cosas habían llamado más su atención la primera vez que salió del país Duarte contestó:

“los fueros y libertades de Barcelona, fueros y libertades que espero demos un día a nuestra Patria”.

La palabra fuero significa privilegio o ley especial de la cual gozaba alguna región ciudad o persona.

Capacidad de liderazgo

Un líder es una persona con capacidad de dirigir y el primero en una clasificación. Duarte exhibió frecuentemente esta cualidad de su personalidad.

A través de sus ideas de patriotismo y libertad, logró la colaboración de los demás Trinitarios, de la Iglesia Católica, La Masonería Dominicana y de otras instituciones y personas que pertenecían a sectores populares. Sus ideas patrióticas, lo llevaron a construir el liderazgo más puro y solido que existió y ha existido en nuestro país.

El desinterés y el amor, mostrado en cada acto de su vida, lo reflejaba en sus acciones y en cada frase que pronunciaba.

Su liderazgo fue siempre justo y coherente con los ideales que él poseía.

Una frase patriótica de Duarte muy conocida:

“Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón, conspiran contra la salud de la Patria”.

Su vocación patriótica lo hizo convertirse en un luchador incansable, capaz de desplazarse a grandes distancias, sin importarles los medios en que lo hacía, para lograr adeptos para aumentar el número de personas necesarias para llevar a cabo sus sueños de libertad.

Realizó colectas y recorrió cientos de millas, buscando ayuda material para la causa nacional.

Duarte-Militar

Desde que empezó a organizar las labores de la independencia, inicia su entrenamiento militar.

Ingresó a la Guardia Nacional en el año 1834, con el grado de cabo.

En 1842, fue ascendido a Capitán y además tuvo diversos nombramientos como los de: Comandante de Compañía y Comandante de Regimiento, Miembro del Ejército Expedicionario del Sur, Comandante Adjunto del Ejército Experidicionario del Sur, Jefe de División y otros cargos importantes.

Vocación de maestro

Los Trinitarios tuvieron a Duarte el  ejemplo de un verdadero maestro, como bien nos relatan los testimonios de algunos historiadores. Nunca cobró un centavo por las clases que impartía a los jóvenes en el patio del Almacén de su padre en La Atarazana.

Allí instaló una escuela, en la cual sus amigos aprendieron lecciones de Historio, Latín filosofía y otras aéreas del saber.

Tuvo siempre paciencia, conocimientos y habilidad para enseñar a sus compañeros de lucha, a quienes también enseñó el manejo de las armas.

Siempre estuvo consciente y preocupado de la necesidad de instrucción que tenían los jóvenes de su generación. Por eso se motivo a buscar ayuda en el Padre Gaspar Hernández, quien se vio obligado a cambiar el lugar donde se impartían las clases a un lugar más amplio.

Usaron la sala de la sacristía de la Iglesia Regina Angelorum, situada en la Calle Padre Billini.

Las clases fueron aprovechadas para discutir sobre los derechos humanos, El poder, Los gobiernos, las  sociedades, las elecciones y otros temas de interés para prepararlos.

Su vocación de maestro se vio reflejada a través de la fundación de las Sociedades La Dramática y la Filantrópica. En ambas sociedades compartían ideas sobre la necesidad de defender la Patria contra el invasor.

En la Masonería Dominicana, también llego a obtener el grado de Maestro.

Nacionalismo de Duarte:

La palabra Nacionalismo significa apego a la  propia Nación, a su unidad e Independencia. Por eso decimos que La Nación fue antes que la República.

Los Trinitarios eran muy apegados a la idea de nacionalidad, porque amaban su nación.

Por eso decimos que tenían ideas nacionalistas.

Duarte fue incansable en su labor de beneficiar los intereses de su nación y de la mayoría del pueblo.

En una frase muy conocida de él, expresó:

“Nunca he dejado ni dejaré de trabajar a favor de nuestra santa causa; haciendo por ella, como siempre, más de lo que puedo y si no he hecho hasta ahora lo que debo y he querido, quiero y querré hacer siempre en su obsequio, es porque nunca falta quien desbarate con los pies lo que haga con las manos”.

Esto nos refleja que estaba siempre dispuesto a realizar acciones a favor de su Patria. En una ocasión que el ejército dominicano envió una carta al gobierno solicitando su nombramiento como Jefe del Ejército, expresaron lo siguiente: “Ha sido el hombre que desde muchos años está constantemente consagrado al bien de la Patria, y por medio de sociedades adquiriendo prosélitos (…), ha sido quien más ha contribuido a formar ese espíritu de libertad e independencia en nuestro suelo, en fin él ha sufrido mucho por la Patria y su nombre fue invocado inmediatamente después de los nombres: Dios, Patria y Libertad”.

(Apuntes de Rosa Duarte).

Duarte y su proyecto de Constitución

En su proyecto de Constitución Duarte escribía que la Independencia Nacional era la fuente de las libertades y planteaba la necesidad de que los dominicanos tuvieran una ley fundamental, para poder gobernar. Esta ley fundamental es la Constitución.

Una de las disposiciones más importantes que contiene su proyecto de Constitucion dice entre otras cosas:

-“Ningún poder sobre la tierra es ilimitado, ni el de la ley”-.

-“Todo poder dominicano esta y deberá estar siempre limitado por la ley y esta por la justicia, la cual consiste en dar a cada uno lo que en derecho le pertenezca”.

Otra parte muy importante es la que se refiere a los Poderes del Estado, cuya división concibe, en forma tripartita en tres partes, poniendo al Poder Municipal, junto con los poderes Legislativo, judicial y Ejecutivo. Esta disposición, revela al espíritu de sensatez y justicia que siempre acompañaron a Duarte. Tenía el propósito de evitar que los gobernantes hicieran uso de un poder sin límites, que pudiera perjudicar a las mayorías.

Una vida sin ambiciones

Para Juan P. Duarte la Independencia Nacional siempre fue lo más importante. El no pensó en intereses particulares, ni tampoco albergó la idea de poseer riquezas.

En todos los momentos manifestó un gran desprendimiento por las cosas materiales. Recomendó a su familia poner sus bienes al servicio de la Patria y hasta llegó a comprometerse a trabajar luego para reponer lo que debía devolver a su familia.

Sabemos cómo le sorprendió la muerte: en la más absoluta soledad y pobreza, encontrándose en la ciudad de Caracas, en Venezuela. Imaginemos lo que pudo sentir él al tener que morir lejos de su Patria.

Los testimonios de su vida nos expresan cada vez más, que se trataba de un ser humano con unas características excepcionales. Fue muy justo, el título que le han dado de: Fundador de la República y Padre de la Patria.

Inicio de las conspiraciones

En la parte Oeste se empezaron a organizar movimientos en contra del gobierno: el grupo de la Sociedad de los Derechos Humanos y del Ciudadano y el grupo de la Reforma.

En la parte Este. Juan Pablo Duarte, que  apenas contaba 25 años, y que nació durante el período de la España Boba. Experimentó de su libertad, cuando viajó a Europa y Estados Unidos encontró que en esos países, existía otra forma de gobernar que estaba basada en La Democracia. Democracia significa gobierno en el que el pueblo ejerce la soberanía, eligiendo a sus dirigentes.

Por eso, Duarte quería que su Territorio también fuera un país con un gobierno democrático y luchó para lograrlo.

Siempre fue un joven estudioso. Leía mucho y se preparó para enfrentar al gobernante haitiano. Predicaba a sus amigos las ventajas que podía disfrutar un país libre.

En un comercio que tenía su padre en la Atarazana, en el actual sector donde está ubicada la Ciudad Colonial, Duarte se reunía con sus amigos. Allí instaló una escuela donde compartía los conocimientos que había aprendido sobre Latín y Filosofía y enseñaba a practicar a sus compañeros la esgrima. Que es el arte de manejar la espada, el florete y otras armas blancas. El florete es una espada fina sin filo cortante.

Duarte y sus amigos realizaron una importante labor al denunciar los atropellos cometidos por los dominadores en perjuicio de los dominicanos. A partir del año 1835 hasta 1857 José María Serra y Juan Pablo Duarte, arriesgaron sus vidas en la labor de organización de la Independencia Nacional. En una reflexión que hizo Duarte a su amigo Serra, entre otras expresiones le dijo: ¡No más Vergüenza!, si los españoles tienen su monarquía española  y Francia la suya francesa hasta los haitianos han construido la República Haitiana, por qué han de estar los dominicanos sometidos.

Quiso expresarle que si todos los demás  pueblos eran libre, por qué los dominicanos no podían aspirar a su libertad.

Duarte empezó a organizar su grandioso plan que se inicia con la fundación de la Sociedad Secreta La Trinitaria.

Dominación haitiana

La palabra Dominación significa el control que tiene eso, la unificación de Boyer es conocida como una dominación.

Jean Pierre Boyer inicio largas conversaciones con el presidente Núñez de Cáceres, llegaron a intercambiar cartas y mensajes, de las cuales existen algunas pruebas.

Boyer decidió ocupar la parte Este de la isla, con la aceptación de gobierno dominicano. Salió con un ejército dividido en dos partes: Uno entro por la frontera del norte y otro, por la del sur Pretendía poner en práctica la idea que tuvo Toussaint Louverture en 1801, de que la Isla debía ser “Una e Invisible”.

Además, el gobernante haitiano tenía problemas en su país, porque no disponía de empleos ni tierras para repartir entre los militares.

Estaba preocupado porque quería establecer un régimen de plantaciones que fuera beneficioso y se pareciera al que existió durante la colonización Francesa, ya que Haití, en aquella época, llego a convertirse en la colonia más rica de América.

Boyer quiso aprovechar la cantidad de tierra sin cultivar de la parte Este y la difícil situación económica de los dominicanos.

Puso su plan en marcha. Entro con su ejército en forma pacífica.
Fue recibido en la Puerta del Conde, por el presidente Núñez de Cáceres y un grupo de representantes de ambos gobiernos.

El presidente Núñez de Cáceres pronuncio un discurso en presencia de Boyer, en el cual dejaba clara la diferencia de cultura de ambos pueblos, del idioma, la alimentación y otras costumbres. También decía que los hombres se entendían a través de la palabra; queriendo expresar a los dominadores, que el intercambio entre dos pueblos de costumbres diferentes, debía hacerse de manera civilizada.

Este discurso parece que no fue del agrado de Boyer.
Para referirse al mismo, el historiador dominicano Don Emilio Rodríguez Demorizi, expreso que el discurso era “un augurio de libertad y un admirable vaticinio (…) de la obra que emprendería 22 años después Juan Pablo Duarte”.

Terminado el discurso, desde La Puerta del Conde, partieron hacia la Sala Capitular de ayuntamiento, donde Boyer recibió los honores de un jefe de Estado, y le fueron entregadas las llaves de la ciudad. Después se celebro un Te Déum, en la Catedral Primada de América.

Inicios del gobierno de Jean Pierre Boyer

Al empezar su gobierno, a Boyer le favoreció que entre los dominicanos había un grupo que simpatizaba con él desde hacía tiempo y que prefería unirse a la República de Haití, antes que volver a ser colonia de España.

Existen testimonios de cartas enviadas por dominicanos al gobierno de Haití, donde se manifestó el deseo de que Haití gobernara a los dominicanos.

Esta carta es una de las pruebas que demuestran este deseo:

San Juan 10 de enero 1822.

Damiano de Herrera, comandante de San Juan y los habitantes de esta comuna A su excelencia el presidente de Haití Presidente:

Acabo de hacer enarbolar la bandera de la República de Haití. Hemos repetido todos con voz unánime el grito: ¡Viva la República de Haitiana! ¡Viva el Presidente Jean Pierre Boyer (…) Todo ha ocurrido según nuestras esperanzas…la isla entera no presenta sino el aspecto de una sola familia.

Tenemos el honor de saludar a su Excelencia con el mayor respeto.

Firmado: Damiano de Herrera, José Damiano de Herrera, Camilo Wero, Francisco de los Santos, Manuel Castillo, Luis de los Santos, Remigio Alcanter, Andrés Herrera.
Tomado del libro: La República de Haití y la República Dominicana del autor Jean Primairs. Pag. 123

Para algunos sectores de la población de la parte Este, los haitianos representaban las ideas de Libertad, porque en 1801, en Haití fue abolida la esclavitud.

La palabra abolición quiere decir eliminación o prohibición de una cosa.
Además, Haití tenía interés de ocupar el Territorio dominicano, para evitar que cualquier potencia extranjera estableciera la esclavitud en la isla.

Los dominicanos de pasaron a ser ciudadanos de Haití, gobernados por sus leyes. La primera medida decretada por el nuevo gobierno consistió en la abolición de la Esclavitud. Boyer trató de  implantar un régimen de plantaciones igual al que existió durante la época de la colonización francesa. Un régimen contrario al que existió siempre en la parte Este, donde la gente estaba acostumbrada a la cría de animales domésticos, la cosecha de tabaco y el corte de madera. “Esta medida tenía el propósito de mejorar la economía haitiana que también se hallaba en crisis.

Las actividades agrícolas aumentaron. Por primera vez, los campesinos tuvieron la importancia de tener una actividad que les permitió trabajar la tierra sin depender del dueño de las mismas.

Fue implantado el Código Rural para que todos los ciudadanos trabajaran la tierra, con excepción de los que tuvieran un cargo en el gobierno o ejercieran una profesión reconocida.

Esta medida ocasionó disgustos entre la población. Otra disposición consistió en La Ordenanza de 1825, que obligaba a los dominicanos a asumir el compromiso de pagar la deuda del gobierno de Haití con Francia, que ascendía a 150,000.000 de francos. Esta deuda debía ser pagada por Haití a cambio de que Francia reconociera la Independencia y en compensación por todos los bienes coloniales que perdió Francia durante la revolución haitiana.

Estas medidas dictatoriales fueron rechazadas por la población. Además, Boyer tuvo contradicciones con miembros de la Iglesia Católica, porque en la repartición de tierras que pertenecían a la Iglesia Católica.

A todo esto se suma que los haitianos y dominicanos eran pueblos de Cultura, Idioma, Creencias y Composición Étnica deferentes y en ocasiones, algunos militares no entendieron esta situación y llegaron a cometer excesos y actos de brutalidad en contra de la población. Las últimas medidas de su gobierno fueron dictatoriales y esto provocó que se profundizara la oposición de los dominicanos. Se deterioraron los vínculos que se crearon entre dominicanos y haitianos, además del disgusto y la impopularidad que se despertó entre los habitantes de Haití.

La Independencia Nacional

Independencia Nacional

La palabra Independencia significa estado de una persona o cosa independiente. Libertad Autonomía y especialmente la de un Estado que no depende de otro. (…). También se designa con este nombre, la lucha de las colonias españolas de América, para lograr su emancipación.

La Independencia Efímera, fue uno de los antecedentes más importantes. Ocurridos antes de iniciarse los movimientos dirigidos por Juan Pablo Duarte y que terminaron con la Declaración de la Independencia Nacional.

Independencia Efímera

Efímera quiere decir algo pasajero de poca duración.

La Independencia Efímera proclamada por Núñez de Cáceres, en el año 1821, solo duró dos meses. En la redacción del Acta Constitutiva de esta declaración, se señalaba una Alianza con la República de la Gran Colombia, dirigida entonces por Simón Bolívar. Es decir, que la parte Este de la Isla de Santo Domingo de la Gran Colombia.

La declaración de Independencia proclamada por Núñez de Cáceres, se inicio con la siguiente frase.
“No más dependencia, no más humillación, no más sometimiento al capricho y veleidad del Gabinete de Madrid”. Esto significaba el deseo de desvincularse del sometimiento español.

A pesar de esta declaración, el movimiento tenía carácter conservador.

Conservador, es la persona que profesa doctrinas políticas opuestas a los cambios sociales y económicos.

Núñez de Cáceres no logró el apoyo, porque el pueblo no participó en la organización de su gobierno. Además, no conto con la simpatía de las mayorías, porque no abolió la esclavitud.  Esto era un reclamo de la mayor parte de los campesinos y de la población.

Un grupo de personas que lo acompañaron en su gobierno eran pro-españoles entre los que se encontraban los mismos personajes que apoyaron la Reconquista, durante el gobierno de Juan Sánchez Ramírez.
A estos grupos les convenía que la esclavitud continuara; para sacar beneficios económicos.

El doctor Núñez de Cáceres trató de mantener buenas relaciones con el gobierno de Haití, pero a pesar de estas buenas amistades, para el gobierno de Boyer, era un peligro la Unión de la parte Este con la Gran Colombia, por el temor que tenía el presidente haitiano de que su territorio fuera ocupado nuevamente por Francia. Y que esta ocupación se realizara entrando por el territorio dominicano.

Por eso pensó que era mejor buscar acercamiento con los dominicanos, para evitar una nueva intervención de Francia.