Fundación de la Trinitaria

El día 16 de julio de 1838, en la casa de doña Josefa Pérez (doña Chepita), en la calle del Arquillo, hoy Arzobispo Nouel, frente a la Iglesia del Carmen, se decidieron fundar la Sociedad Secreta La Trinitaria.

Antes de iniciar la lectura del juramento que le serviría de fundamento a la Sociedad Secreta, Duarte les explicó a todos los allí reunidos, el riesgo que corrían al entrar a formar parte de una sociedad con fines de oponerse al gobierno haitiano.

Tomó en sus manos un pliego y empezó a leer el juramento, el cual firmaron con su sangre:

Juramento Trinitario:

“En nombre de La Santísima, Augustísima e indivisible Trinidad de Dios Omnipotente: juro y prometo por mi honor y mi conciencia, en manos de nuestro presidente Juan Pablo Duarte, cooperar con mi persona, vida y bienes a la separación definitiva del gobierno haitiano y a implantar una República libre independiente de toda dominación extranjera que se denominara República Dominicana, la cual tendrá su pabellón tricolor en cuartos, encarnados y azules, atravesados por una cruz blanca. Mientras tanto seremos reconocidos los trinitarios con las palabras sacramentales: Dios, Patria  y Libertad, así lo prometo ante Dios y el mundo, si tal hago, Dios me proteja; y de no, me lo tome en cuenta y mis consocios me castiguen el perjurio y la traición si los vendo”.

En el lugar donde se leyó y se firmó el juramento se encontraban 9 miembros fundadores, divididos en tres grupos. De ahí su nombre de Trinitarios. Cada uno se comprometía a hacer su labor y a reclutar a otras dos personas.

Utilizaron seudónimos. Es decir, otros nombres, para evitar las persecuciones:

A cada uno se le asignaba un color y se le encargaba de anotar los grupos, de acuerdo a los colores: azul, amarillo, verde y otros.

Duarte tenía un poder de convencimiento que le permitía integrar personas con facilidad a la nueva Sociedad.

La lucha y las labores conspirativas se hacían cada vez más profundas. Ellos esperaban con paciencia, el momento y las condiciones adecuadas para lanzarse a la lucha definitiva.

Recaudaron dinero y realizaron actividades para fomentar los fondos para la lucha emancipadora.

Emancipadora significa: libra de alguna dependencia a una persona o a la Patria.

Con la Trinitaria se inicia  un movimiento nacionalista que trazó el camino hacia la libertad.

El grupo que se juramentó primero estaba compuesto por: Juan Isidro Pérez, Pedro A. Pina, Feliz María N. Ravelo; Felipe Alfau, José María Serra y Jacinto de la Concha. Todos encabezados por Juan Pablo Duarte.

Luego, se incorporaron Francisco del Rosario Sánchez, Matías R. Mella y Vicente Celestino Duarte.

Este grupo de jóvenes reunía todo lo necesario para cubrir gastos para desplazarse a ciudades del interior a realizar labores de organización y de reclutamiento de personas para contribuir a aumentar cada vez más los adeptos al movimiento.

En  el año 1939, llegó procedente de Perú un sacerdote de nombre Gaspar Hernández, quien sirvió de maestro a los Trinitarios en el mismo lugar donde Duarte se reunía con sus compañeros. Duarte también se integró de manera humilde a escuchar las  clases del sacerdote, reconociéndole su capacidad. Gaspar Hernández  les ofrecía lecciones de historia y les estimulaba a “reivindicar el honor dominicano”. (Frase del historiador Pedro Troncoso Sánchez).

Durante estas clases surgió la idea de presentar obras teatrales para conquistar cada vez a mayor número de personas.

Testimonio de Rosa Duarte acerca de lo que ocurría un el almacén del padre de Duarte en la Atarazana:

Rosa Duarte expresa en sus “apuntes”.

Duarte comprendiendo que era necesario para que muchos de sus conciudadanos le ayudasen a realizar su noble aspiración, pensó en ilustrarlos, por lo que en el almacén de su padre daba clases gratuitamente a muchos, sin distinción de clases ni colores”.

Tomado del libro: Duerte y aportes a la Familia Duarte Diez, del autor Guido Despradel. Pag.. 36

Fundación de la Filantrópica y la Dramática

En el año 1840, fundaron la Sociedad La Filantrópica con el fin de adoctrinar y propagar las ideas nacionalistas.

Funcionaba en la calle Pedro A. Pina (hoy 19 de marzo).

El tema que utilizaron fue: Paz, Unión y Amistad

Luego, fundaron la Sociedad Dramática; en la cual casi todos los trinitarios hicieron el papel de actores. Mucha gente se divertía y a la vez aprendían a través  de la representación de obras teatrales que ellos dirigían. Escenificaban la lucha de un pueblo por liberarse de un gobierno opresor.

Cuando hicieron el juramento trinitario, quedó aclarado que ellos formarían un nuevo Estado, que se llamaría República Dominicana, el cual tendría un pabellón tricolor, en cuadros, encarnados y azules atravesado con una cruz blanca.

La Reforma en Haití

Mientras aumentaba el fervor de los Trinitarios en su oposición a la dictadura de boyer, el 27 de enero de 1843, se inició un movimiento revolucionario en Praslin, Haití, a favor de la Reforma.

El objetivo, era cambiar de gobierno pero no cambiar la situación de la parte Este. Boyer se vio obligado a entregar el poder el21 de marzo al jefe del movimiento Charles Hérard.

 

 

La Reforma en la parte Este

También entre los dominicanos se manifestó el movimiento de La Reforma, encabezado por un sector dirigido por Duarte y los Trinitarios. Estos le ofrecieron apoyo a Hérard, porque era necesario derrotar a Boyer para ellos poder encontrar la vía más clara para continuar con sus planes.

Duarte  encomendó a un grupo de Trinitarios dirigirse a San Cristóbal, y a Ramón Mella le encargó gestionar un acuerdo con los líderes haitianos del movimiento La Reforma.

Debido a esa gestión los trinitarios se fortalecieron para continuar la preparación para el momento definitivo.

El 24 de marzo un grupo de dominicanos entre los cuales se encontraba Francisco del Rosario Sánchez, Juan Isidro Pérez y Ramón Mella, proclamación su apoyo al movimiento y decían: ¡Viva La Reforma!

En junio de ese mismo año Duarte se entero de que el presidente de Haití visitaría la parte Este, y quiso adelantarse a los acontecimientos; envió a Mella con el propósito de organizar el movimiento en el Cibao, encargándose él mismo de instalar y regularizar juntas en los pueblos del este.

Mientras Mella se encontraba en el Cibao, fue sorprendido por tropas haitianas que comandaba el presidente Hérard en persona. Este trinitario, fue apresado y enviado a Puerto Príncipe, logrando su libertad a los casi dos meses después.

A principio del mes siguiente, se presentó Hérard en la ciudad de Santo Domingo, lo cual obligo a Duarte a abandonar el país. De esta manera, el movimiento quedó en manos de su hermano Vicente Celestino Duarte, los hermanos Puello y Francisco Del Rosario Sánchez.

Planes de protectorado:

La palabra protectorado significa que un estado ejerce protección sobre otro que está bajo su dependencia. Veamos entonces cómo se manifestaron esos planes de protectorado en este momento histórico.

Mientras los trinitarios luchaban por la independencia de toda potencia extranjera, un grupo formado por hombres vinculados a Francia, encabezados por Buenaventura Báez y Manuel J. Delmonte, se reunían con el cónsul francés en Puerto Príncipe, el señor Nicolás Levasseur, con fines de preparar un plan para que Francia ofreciera el apoyo y la protección a los dominicanos, a cambio del control de la Bahía de Samaná, que era un lugar estratégico para  ellos en el área del Caribe.

Esto provocó inquietudes a los Trinitarios, quienes dirigieron una carta a Juan Pablo Duarte y que aparece firmada por Francisco del Rosario Sánchez y Vicente Celestino Duarte.

Transcribimos algunos párrafos de la misma:

Santo Domingo, 15 de noviembre de 1843

(…) Después de tu salida todas las circunstancias han sido favorables de modo que sólo nos ha faltado la entera combinación para haber dado el golpe (…) por lo que te pedimos, así sea a costa de una estrella del cielo, los efectos siguientes:

2000, 1000 o 500 fusiles a lo menos.
4000 cartuchos, 250 libras de pólvora 3 quintales de plomo.
500 lanzas o las que pudieres conseguir los utensilios de guerra que pudieres (…)

Juan Pablo, volvemos a repetirte la mayor  actividad, a ver si hacemos que el mes de diciembre sea memorable para siempre.

Dios, Patria y Libertad, República Dominicana

Francisco Sánchez, Vicente Celestino Duarte.

Al recibir esta carta, Duarte sabía que debía acelerar las diligencias para conseguir lo que ellos le pedían.

En Caracas, se reunió con muchos amigos, hizo colectas y algunos de sus allegados vendieron objetos valiosos para ayudarle. Duarte esperaba una gran ayuda del presidente de Venezuela, pero no fue posible, el 15 de diciembre viajó al puerto de La Guaira dirigiéndose a Curazao, con la esperanza de obtener recursos. Al llegar al muelle de Curazao, recibió la noticia del fallecimiento de su padre. Su muerte había ocurrido el 25 de noviembre.

Duarte estaba seguro que su familia le prestaría ayuda a los revolucionarios para la causa nacional y les escribió. De esta carta, sólo se conserva un testimonio que ha sido recogido por su hermana Rosa Duarte. En un párrafo decía:
“El único medio que encuentro para reunirme con ustedes es independizar la Patria, para conseguirlo se necesita recursos, recursos supremos y cuyos recurso son que Uds. de mancomún y nuestro hermano Vicente ofrendemos en aras de la Patria lo que a costa del amor y trabajo de nuestro padre hemos heredado. (Episodios Duartianos, pag. 131).

De éste párrafo podemos deducir y entender el gran amor y el desprendimiento de Duarte, cuando pide a su familia deshacerse de sus bienes para ponerlos al servicio de la Patria. Para él, tenía un gran significado la libertad; no importaba lo que tuviera que hacer para lograrla.

Recibió respuesta inmediata de su familia y otras familias también se motivaron a continuar el mismo ejemplo, ayudando a los Trinitarios con recursos económicos. La familia de Duarte ofreció sus bienes y puso a disposición de los Trinitarios todo el plomo que se encontraba en el almacén de su padre, para que los revolucionarios pudieran fabricar balas.

Manifiesto de enero de 1844

A principio de enero de 1844, los afrancesados pusieron a circular un manifiesto que los llevaba a separarse de  Haití y a colocarse bajo la protección de Francia.

Tomás Bobadilla, que se había unido al movimiento de los Trinitarios, pertenecía a un sector conservador, redactó el manifiesto, que está considerado como un antecedente importante en la proclamación de la República.

Los conservadores entendían que la dominación haitiana debía terminar. Sin embargo, se oponían a las ideas de los trinitarios, a paca experiencia para gobernar el país.

Los trinitarios eran un grupo formado por personas de clase media, profesionales y pequeños comerciantes; no tenían recursos económicos suficientes para comprar armas y otras cosas necesarias para apoyar la revolución. Esto es aprovechado por los conservadores para ejercer el control y desplazar a los trinitarios.

El documento que resultó elaborado, fruto de la reunión de Trinitarios y conservadores, fue titulado: “Manifestación de los Pueblos de la parte Este de la Isla, antes Española o de Santo Domingo, sobre las causas de sus Separación de la República Haitiana”.

El manifiesto trataba las razones que tenían para separarse de Haití y constituirse en un Estado libre y soberano.

El grupo de los firmantes estaban convencidos que tenían todo el derecho de contribuir con un pueblo que quería resumir sus derechos.

Este documento un ninguna parte de su contenido expresaba la palabra “independencia”, lo cual demostró que no contenía las profundas ideas de libertad añoradas por los Duartistas, quienes sí creyeron en una verdadera independencia, fuera del control de cualquier otra nación.

Disparo del trabuco

La situación difícil que se planteaba con la alianza de los Trinitarios y los Conservadores, provocó un alerta entre el grupo de los seguidores de Duarte, los cuales entendían que debían apresurar las gestiones de proclamar la Independencia. Se reunieron en la Puerta de la Misericordia y aunque no estaban todos los que debían estar presentes, Mella afirmó que no era momento de retroceder y exclamó: “Viva la República Dominicana, disparando al aire el trabuco, en una acción muy especial, conocida popularmente como: “El Trabucazo”.

En un testimonio del cónsul francés Saint Denys, este expresó en relación al “trabucazo”:   “ El 27 de febrero en la noche fue el día fijado para esa audaz tentativa. La autoridad estaba en guardia (…). Ellos fueron inquebrantables y como lo, habían anunciado, fue dada la señal a las 11 de la noche por un tiro de fusil disparado al aire.

Esto refleja, que ya los trinitarios estaban resueltos a emanciparse y liberar a la Patria del yugo haitiano.

José María Serra. Fundador de la Trinitaria, dejo varios testimonios acerca de lo ocurrido la noche del 27 de Febrero, y en una de sus expresiones aseguró que ya estando en la Puerta de la Misericordia comprobaron que “el número de los concurrentes era menor de lo esperado”, sin embargo, Mella se lanzó expresando “juguemos el todo por el todo” y disparó al aire su trabuco.

Desde la Puerta de la Misericordia, pasaron a la Puerta del Conde, y allí esperaban la reacción de los militares haitianos.

Estando todos en el Baluarte del Conde, usaron el lema: “Separación, Dios, Patria y Libertad”, al mismo tiempo que proclamaron el nacimiento  de la República.

Francisco del Rosario Sánchez, pronunció un discurso y por primera vez enarboló la bandera de la cruz, ideada por Juan Pablo Duarte. Sánchez, quedó como jefe de la Plaza de Armas. El nuevo gobierno tenía la tarea de organizar el Estado y desarrollar las instituciones del país.

A partir de este momento, la Nación Dominicana pasó a ser una República Independiente.

El día 28 de febrero de 1844, con la mediación de Mr. Eustache de Juread de Saint Denys, cónsul de Francia, y en presencia de los miembros de la comisión designada por la Junta Gubernativa y de los nombrados por el general Desgrotte, comandante haitiano, firmaron la retirada de las tropas y del gobierno de Haití.

Entre los artículos se encontraban los citados a continuación:

Art. 1ro. Garantía y respeto de propiedades legalmente adquiridas por los particulares.

Art. 2º. Respeto a las familias, protección y seguridad les es concedida.

Art. 3º. Salida honrosa de los funcionarios públicos.

Art. 4º. Despedida sin turbación de todos los ciudadanos.

Extraídos del libro La Independencia Dominicana, de los autores: Juan Daniel Balcácer y Manuel A. García.  Pag. 101:

Esta capitulación o retirada constaba de 10 artículos.

Por primera vez en 22 años, se retiraron los haitianos de la parte española de la Isla. A pesar de ser firmado este documento por los Trinitarios e integrantes de la junta Gubernativa y el General haitiano, la naciente República debía mantenerse vigilante frente a cualquier otro intento de dominación.

Al día siguiente de la Proclamación muchas personas se dirigieron hacia el Baluarte y se declararon a favor de la causa separatista.

Para conducir la organización de la República, se formó una junta Central Gubernativa, presidida por Tomás Bobadilla. Este, había pertenecido al partido pro-haitiano, pero se alió al final, a los Trinitarios en contra del gobierno haitiano.

Los miembros de la junta fueron: Manuel Jiménez, Vice-presidente y los demás: Francisco del Rosario Sánchez, Manuel María Valverde, Ramón Mella, Félix Mercenario, Carlos María Caminero y Francisco Javier Abreu. Como Secretario, fue nombrado Silvano Pujols.

El nuevo Gobierno designó a Francisco del Rosario Sánchez, gobernador del Distrito de Santo Domingo, con el grado de Coronel; a José Joaquín Puello, Coronel y Comandante de Armas.

Mella fue nombrado Gobernador en Santiago.

El día 1º. De marzo de 1844, la junta Central Gubernativa dio a conocer su primer decreto que expresaba: “La esclavitud ha desaparecido para siempre del territorio de la República Dominicana”.

Se empezó a preparar el regreso de Juan Pablo Duarte que de acuerdo a algunas versiones históricas, los Trinitarios: Mella y Sánchez tuvieron que presionar, para que se decidiera que ya era el momento de su llegada al país.

Nuevos planes de los conservadores:

Los afrancesados, enfrentados con los ideales liberales o independentistas de los Trinitarios, continuaron sus planes de protectorado. A partir del día 8 de marzo, mostraron abiertamente se plan cuando acordaron con el cónsul francés Saint Denys, mediante en documento conocido como: “la Resolución del 9 de marzo de 1844”, un pacto que entre otras cosas afirmaba:

“Conceder a perpetuidad la Bahía de Samaná”, “Entregar recursos humanos para el caso de que Francia dirigiera fuerzas militares contra Haití”. (…)

Por su parte, los conservadores aspiraban:

“Mantener la integridad de territorio dominicano y pedían garantías de que en la Península de Samaná jamás habría esclavitud.

Otro aspecto muy importante del documento consistía, en el suministro de tropas francesas a los dominicanos, si fuera necesario para la defensa contra Haití.de acuerdo a los que estaban relacionados con el pacto, se trataba de un “pacto de amistad y alianza” con el gobierno francés y otros aspectos de índole político.

Esta resolución o pacto, revivía de nuevo un plan que fue conocido con anterioridad como “Plan Levasseur”.

Entre los que aparecen firmando esta Resolución se cuentan pocos miembros de la Sociedad Secreta La Trinitaria, entre Francisco del Rosario Sánchez.

Este nuevo Plan o Resolución provocó dificultades entre los Duartistas y los conservadores. Las personas conservadoras son las que son poco amigos de los cambios. En política, son defensores de las instituciones tradicionales y enemigos de los cambios.

La intención última de los conservadores era sacar a los Trinitarios del poder.

A los dos días de la realización de este pacto, el 10 de marzo de 1844, hizo su entrada en la ciudad capital Pedro Santana, quien se hizo proclamar General.

Este militar tenía una gran influencia en el gobierno y también en el ejército. En su libro Manual de Historia Dominicana, Frank Moya Pons, para referirse a la influencia de Pedro Santana en el ejército explica lo siguiente:

“el ejército de Santana, era en rigor un ejército personal compuesto por peones de los hatos de sus amigos, compadre y familiares y , ciertamente, él no estaba dispuesto a dejarse despojar del mando para entregarlo a Duarte y los Trinitarios, ni tampoco estaban los soldados de Santana en ánimo de quedarse sin su jefe, a quien los ligaban lazos personales mucho más fuertes que el nuevo mando militar que se les trataba de imponer”.

Basados en estos juicios, creemos que Santana contaba con todos éstos amigos y relacionados para llevar a cabo sus planes. Apoyado en su poderío, se lanzó a sitiar la ciudad y ocupar el poder.

Ya Santana había sido nombrado jefe del Ejercito del Sur.

El regreso de Juan Pablo Duarte al país

Con el propósito de preparar el regreso de Duarte se formó una comisión, encabezada por Juan Nepomuceno Ravelo, encargado de traer el Patricio de nuevo a su Patria.

A los cuatro días, el 15 de marzo, entró Duarte al Puerto de Santo Domingo, donde fue aclamado por el pueblo. Con él, traía armas y materiales de guerra que pudo conseguir en un viaje realizado a Curazao.

Su presencia ocasionó gran alegría entre sus seguidores y fue recibido por una comitiva que le rindió los honores de un jefe de Estado.

El arzobispo Tomás Portes Infante, saludó al Patricio con estas efusivas palabras: ¡Salve al Padre de la Patria!

Duarte fue proclamado General en jefe de los Ejércitos de la República, pero el Gobierno lo designó General de Brigada y Miembro de la Junta Central Gubernativa.

Empezó a trabajar en su proyecto de  elaborar una Constitución, el cual dejó inconcluso, para integrarse al ejército y enfrentar a los haitianos, en la Batalla de Azua, del 19 de marzo, Durante el desarrollo de esta batalla, se iniciaron las contradicciones entre Santana y Duarte, ya que Santana, una persona muy influyente por su condición de dueño de hatos, tenía poca experiencia militar y por primera vez debía enfrentar a un ejército tan poderoso. No obstante eso, Santana venció a los haitianos en el desarrollo de esta Batalla.

A la ciudad capital llegó la noticia de que los haitianos avanzaban hacia la zona de Cibao. El día 30 de marzo en Santiago, tuvo lugar una batalla y después de largas horas de combate, los dominicanos encabezados por José María Imbert, Achille Michell, Fernando Valerio, Francisco Caba, Bartolo Mejía y José Joaquín Puello, vencieron las tropas de Haití.

Una de las razones para ganar estas batallas radica en que durante las mismas, se defendían los ideales de la Independencia.

Mientras ocurrían estos hechos, continuaron desarrollándose diferencias en el seno de Gobierno, ya que el grupo de los conservadores continuaba en sus conspiraciones de nuevos planes de protectorado.

Los Trinitarios, motivados por el temor que les ocasionaba esta situación, solicitaron que Duarte fuera nombrado General en Jefe del Ejército, así como otros cargos importantes para algunos Trinitarios.

A pesar de estas precauciones tomadas por los conservadores solicitaron la protección de Francia para defenderse de los haitianos, que nuevamente amenazaban con ocupar el país.

El día 9 de junio, Duarte, se reunió en la Fortaleza con  un grupo de militares y decidió tomar el control del gobierno. Francisco del Rosario Sánchez fue nombrado Presidente y otros miembros del Gabinete fueron Pedro Alejandro Pina, Manuel María Valverde, Juan Isidro Pérez y él propio Duarte.

Ahora, la tarea de los Trinitarios estaba enfocada a descartar la influencia de Santana y luchar contra las acciones del grupo integrado por los conservadores. Esto no fue posible porque Santana tenía una gran influencia en el gobierno.

Pedro Santana, enterado del Golpe del 9 de junio, escribió a la Junta Central Gubernativa, solicitando una licencia médica para retirarse del ejército, con el pretexto de  que padecía de una enfermedad.

Mientras tanto, Bobadilla, Buenaventura Báez y otros conspiradores, se comunicaban frecuentemente con Santana y realizaron una componenda para que le fuera aprobada se licencia por enfermedad.

El general Francisco del R. Sánchez fue nombrado jefe auxiliar de Santana, pero este no pudo cumplir esa misión.

Santana empezó a preparar su complot y organizó tropas compuestas por sus amigos. Se dirigió a la ciudad de Santo Domingo, con el propósito de “restablecer el orden”.

Después de estos acontecimientos, el 4 de julio, en la ciudad de Santiago, Ramón Mella, que era Comandante del Departamento del Cibao, ajeno a lo que ocurría en Azua con Santana, proclamó a Juan Pablo Duarte, Presidente de la República.

Duarte decía que sólo aceptaría ese cargo si lo elegían en elecciones democráticas, en las que participaran todos los pueblos.

Mientras tanto, Santana se aproximaba a la ciudad capital con un ejército compuesto por más de dos mil soldados.

El cónsul francés amenazó a los miembros de la Junta con intervenir, si estos enfrentaban militarmente a Santana. Algunos militares fueron presionados y el Coronel Joaquín Puello, Jefe de la Plaza le negó el apoyo a los Trinitarios.

Después de la entrada de Santana con sus tropas, reunió a sus partidarios. El Coronel  Antonio Abad Alfau arengó a los militares, los cuales recibieron al militar bajo el grito: ¡Abajo la Junta! ¡Viva el General Santana!

El 15 de julio, Santana se reunió con los miembros de la Junta de Gobierno para plantear sus propósitos. Francisco del R. Sánchez se negó a colaborar y Santana en venganza ordenó el apresamiento de Sánchez.

El 22 de agosto de 1844, en un documento redactado por Tomás Bobadilla y Caminero, la Junta presidida por Santana, declaró entre otras cosas: “castigar a todos los autores de la sedición, a cuya cabeza figura el General Juna Pablo Duarte (…) Declara que los generales de Brigada Duarte, R. Mella, Fco. del Rosario Sánchez, los comandantes Pedro Alejandro Pina, Gregorio del Valle, el Capitán J. J. Illas y el señor Juan Isidro Pérez… Han sido traidores e infieles a la Patria y como tales indignos de los empleos y cargos que ejercían, de los que quedaban depuestos y destituidos desde este día”.

Los primeros deportados por Santana, fueron: Ramón M. Mella, Pedro Alejandrino Pina y J. J. Illas, un poeta venezolano, amigo de Duarte.

Juan Pablo Duarte fue apresado en la ciudad de Puerto Plata, en la casa del señor Pedro Dubocq. Junto a él se encontraban Juan Evangelista Jiménez y otros compañeros. El día 2 de septiembre en un barco capitaneado por Juan Bautista Cambiaso. Al llegar a la capital, el Patricio fue encerrado en La Torre del Homenaje. (Antes Fortaleza Ozama).

Esto nos demuestra el maltrato y las humillaciones que tuvo que soportar Duarte; este era el pago que recibía, después de haber luchado tanto por la causa emancipadora.

Sus sacrificios nos muestran cada vez más el gran amor que le tenía a su tierra natal.

Antes este hecho, Don Emiliano Tejera comentó estas palabras: “Cinco meses antes eran libertadores de la Patria; aún no hacia veinte días un puñado de patriotas y ahora, sin haber faltado a ley alguna, enemigos de la nacionalidad, reos de lesa nación, criminales dignos de muerte”.

A pesar de las acusaciones de Pedro Santana, los Trinitarios continuaron en el corazón del pueblo y hoy considerados Juan Pablo Duarte, Ramón Mella y Francisco del Rosario, como los Padres de la Patria. Sus restos descansan en el Mausoleo ubicado en el Parque independencia.

Bajo el control del gobierno de Pedro Santana se aprobó la primera Constitución Dominicana, el 6 de noviembre de 1844.

Este gobernante hizo uso de su autoridad, abusando de la misma, y le introdujo el articulo 210 a la Constitución, que le daba poderes para violar los derechos humanos y dejaba sin efecto las limitaciones que el Congreso había establecido a los gobernantes dominicanos, al mismo tiempo que le concedía autoridad para decretar que en el país existía un estado de emergencia.

Apoyado en este famoso artículo, dispuso crímenes que afectaron mucho a la sociedad dominicana como los de María Trinidad Sánchez, tía de Francisco del Rosario Sánchez, de José Joaquín Puello, Secretario de Interior y de Antonio Duvergé.

Más tarde, ordenó fusilar en San Juan De la Maguana a Francisco Del Rosario, por su apoyo a las campañas en contra de la Anexión.

Santana se convirtió en un caudillo nacional. Un caudillo, es el que manda. Es un jefe político seguido por los grupos, a cambio de favores recibidos. El caudillo tiene un control sobre las masas en beneficio de sus intereses personales.

Durante largos años, Pedro Santana y Buenaventura Báez, se alternaron en la Presidencia de la República. Este último también se convirtió en un Caudillo Nacional.

Ambos caudillos dirigieron los destinos del país durante todo el período llamado: Primera República.

Se conoce con el nombre de Primera República, el período que va desde la Proclamación de la República Dominicana, el 27 de Febrero de 1844, hasta la Anexión a España, iniciada en el año 1861.