EL TEATRO FOLKLORICO

El teatro folklórico es una de las modalidades del teatro popular. Y, por supuesto que, como todo hecho folklórico, es un arte colectivo, social, anónimo, funcional, etc. Se trata de un grupo de aficionados, es decir, personas del pueblo, quienes practican el teatro como actividad no profesional. Reconocen al teatro como un medio de producción de conciencia, pero asumen como función principal la de divertir al público. No presenta estrictamente la formalidad de un libreto y otros aspectos técnicos formales teatrales.

La participación de figuras escénicas como muñecos grandes con caretas y zancos, acróbatas, animales en tela o papel, etc., en las fiestas típicas de todos los países del mundo, constituyen el verdadero teatro popular folklórico.

Lugares de representación del teatro folklórico

Las marchas, las comparsas y los desfiles son, frecuentemente, el espacio escénico del teatro folklórico. En este caso, estamos hablamos de un teatro callejero en el cual la obra se realiza en espacios abiertos e informales como son los parques, las plazas y las calles. El teatro folklórico callejero se dirige a un público transeúnte que está de pie y se mueve fugazmente. Los actores tienen que llamar la atención de la gente a pesar de los ruidos y distracciones del entorno. Por esta razón, la obra deberá ser breve, los diálogos se reducirán al mínimo o desaparecerán para ser sustituidos por pregones, coros, canciones y música. En muchas ocasiones, en las comparsas, desfiles y marchas, no habrá oportunidad ni condiciones de realizar una representación teatral propiamente dicha en la que hay un libreto que ensayar. Más bien el trabajo principal estará en la elaboración de los trajes y caretas más creativas acordes con el tema que se quiere representar.

El teatro folklórico no siempre es callejero, pues cuando la obra se monta en un escenario, requiere de todos los elementos formales acostumbrados. Puede consistir en un cuadro o estampa del folklore nacional con personajes del pueblo. Todo esto requiere de un libreto, un espacio escénico adecuado y los ensayos que demanda el montaje de cualquier obra teatral.

El teatro folklórico dominicano

Toda obra teatral que trate sobre elementos del folklore dominicano y que utilice personajes propios de nuestra cultura está enmarcada dentro de lo que denominamos el teatro folklórico dominicano.

En las comparsas de carnaval abundan personajes como: Robalagallina, La muerte en jeep, Se me muere Rebeca, Califé, diablos cajuelos, gagas,guloyas, viejos, indios, etc. Otros personajes aparecen en dramatizaciones que se realizan durante cantos y bailes folklóricos como en el Momise, en el que un rey y un gigante compiten por una mujer en una especie de juego-baile teatral.

Compañía Nacional de Teatro

El origen del teatro dominicano encuentra sus raíces mismas en los primeros habitantes de la isla, los Taínos. Historiadores e intelectuales coinciden en afirmar que los Areitos eran una representación cultural del pueblo indígena con características escénicas. Con la llegada de los colonizadores desaparece todo rastro de las prácticas indígenas, pero en cambio recibimos dentro de la cultura española la afición por las representaciones teatrales.

Dentro de las festividades de la colonia siempre estuvo presente el teatro, aunque en sus inicios la mayor parte fuera religiosa también estuvieron presentes las representaciones profanas, ganando espacio audiencia. Como primer dato preciso se encuentra el entremés de Cristóbal de Llerena, partiendo de allí y a todo lo largo de nuestra historia, es por todos conocidos el importante aporte del teatro en la vida social y cultural en República Dominicana.

El teatro en nuestra vida como dominicanos ha sido el fusil por donde se han disparado las ideas gestoras de cambios, emancipadoras del alma nacional. No es casualidad que siendo un reflejo en’ todo momento de esos cambios sociales, hoy nos aboquemos a impulsaRLo de manera consciente y comprometida con los lineamientos de la nueva Secretaría de Estado de Cultura, de reencontrarnos con nuestra identidad cultural y nacional. Un verdadero sentimiento de la dominicanidad.

De esta manera, partiendo de lo particular podremos llegar a un movimiento general de integración de culturas dentro de una comunidad internacional que nos respete e identifique como nación auténtica.

Los grupos de teatro que existían en República Dominicana, nunca tuvieron carácter oficial, siempre fueron independientes. En la Era de Trujillo la actividad espontánea teatral disminuye, aunque con la llegada de algunos exiliados españoles comienzan a brotar algunas iniciativas dra- máticas, como es el caso del cuadro de comedias del Instituto de Señoritas Salomé Ureña y el Teatro Universitario que en 1944 estrenó “La Viuda de Padilla”, hecho que provocó persecuciones estudiantiles.

No es sino hasta que alentado por la primera dama, a quien le dio un arrebato con pretensiones de escritora, Trujillo crea en 1946 el Teatro Escuela de Arte Nacional el cual marcaría el inicio de la historia del teatro oficial en República Dominicana.

Como ya dijimos antes, el Teatro Escuela de Arte Nacional se crea en el 1946bajo la dirección de Don Emilio Aparicio. El nombre del Teatro Escuela significaba que además de fungir como cuadro oficial de representaciones, podría inscribirse e ingresar a él, aspirantes mediante una pruebas de aptitud que recibían clases y como parte de sus pruebas podrían participar por derecho en las obras que se montaban.

La primera obra fue “Prohibido Presentarse en Primero” en el Teatro Olimpo.

Los fundadores del Teatro Escuela cuenta con nombres tan sólidos como:

Juan Llibre, Silvia de Grasse, Dioma Gómez: Rafael Gil Castro, Marino Hoepelman, Oscar Iglesias, Liliano Angulo, Carmen Rull, Francisco Grullón Cordero, Zulema tala, Divina Celeste Bello, Ana Gómez: José Rafael Molina, Rosario Carlo.

Se independizan ambas instituciones y así nace en el año 1961 con el decreto Teatro Nacional de Bellas Artes.

Desde 1961 al1971 el Teatro mantuvo una actividad más o menos constante con un estreno anual.

En1971 se celebró la primera gran temporada de Teatro al cumplir el 25 aniversario, con obras tan importantes como: Los Actores, El Antropófago, El Zoológico de Cristal, El Tintero, Los Árboles Mueren de Pie.

Las figuras más importantes del Teatro Dominicano han pertenecido al cuadro oficial como son:

Monina Solá, Freddy Naníta: Salvador Pérez Martínez: Marino Hoepelman, Luis José, Rafael Vásquez, Miguel Alfonseca, Angela Herrera, Víctor Fernández: Juan Sánchez, Franklyn Domínguez, Iván García, Josefína Gallart, Ana Hilda García. Seguidos por una segunda generación como Giovanny Cruz, María Castillo, Carlotta Carretero, Elvira Taveras, Karina Noble.