LOS MEDIOS MUSICALES

Los medios musicales: las voces y los instrumentos

 La música es tan antigua como el ser humano. Desde los tiempos más remotos fue creada como una forma de expresar las emociones y sentimientos a través de los sonidos. El ritmo, el canto y la danza acompañaban la mayor parte de las actividades del diario vivir como eran el trabajo, las fiestas y los ritos religiosos para adorar a sus dioses y propiciar las buenas cosechas, la cacería, la pesca, la recolección de frutos, etc.

 La música no sólo cumplía, pues, con la función de deleite o placer sino también con una función religiosa, social, de comunicación y de supervivencia.

 Los seres humanos primitivos no imitaron los sonidos de los animales y de la naturaleza tales como el viento, el mar, los truenos, el canto de los pájaros con fines propiamente musicales, por el contrario, necesitaban producir efectos sonoros tanto para atraer animales que luego domesticaban, que pudieran ser útiles para su alimentación y para el trabajo (buenos espíritus), como para ahuyentar a los animales (malos espíritus).

 La imitación y reproducción de sonidos del ambiente con fines mágico-religiosos y de supervivencia los condujo hacia la música.

 Según el musicólogo Adolfo Salazar, la música comienza en el momento en que el hombre se descubre a sí mismo como instrumento de la música. Por lo tanto, los primeros medios musicales utilizados por el ser humano fueron su voz y su cuerpo.

 El inicio de las expresiones musicales hacer ritmos y ruidos con el cuerpo emisiones nasales, palmadas, pisoteo los muslos y los glúteos combinados primeras formas de hacer música. Lo fueron originados en estados de excitación, juego, embriaguez o erotismo.

 Posteriormente, en la búsqueda de cada vez más temibles, novedosos, extraños y variados para poder satisfacer las necesidades religiosas, utilitarias y de comunicación, la voz humana se fue distorsionando

 A partir  del momento en que los seres humanos primitivos agotaron  todas sus posibilidades sonoras vocales y corporales fue cuando empezaron a construir instrumentos musicales con materiales naturales como piedras, caracoles, huesos, cuernos y pieles de animales, frutas secas, trancos de árboles, etc. 

 A lo largo de la historia de la humanidad, los instrumentos musicales se han ido construyendo con materiales diversos en función de la época en que fueron apareciendo, tales como madera,  barro, hierro, bronce, cobre, platino.

 Clasificación de los instrumentos musicales

 Atendiendo al material del instrumento que produce la vibración sonora, Curt Sasch clasificó los instrumentos musicales de todas las épocas de la manera siguiente:

 Autófonos o ideófonos: aquellos que al frotarlos, sacudirlos, percutirlos o golpearlos producen sonido por sí mismos, sin necesidad de cuerdas, aire, membranas o electricidad. Generalmente el cuerpo de los autófonos o ideófonos consiste en una sola pieza de madera o de metal, la cual puede frotarse, como es el caso del guayo de metal y la güira de madera. Otros se sacuden, como las maracas. Y algunos se percuten, como el triángulo, las claves, xilófono, platillos, castañuelas, etc.

Aerófonos: aquellos que son soplados y es el aire el que, al entrar,  produce la vibración sonora.
 Ejemplos: trompeta, flauta, saxofón, acordeón, clarinete, etc.

Cordófonos: aquellos que poseen cuerdas que vibrarán al frotarlas con un arco o puntearla con los dedos.
Ejemplos: violín, arpa, guitarra, mandolina, viola, violoncelo, contrabajo, etc.

Electrófonos: aquellos en que las vibraciones eléctricas producen sonido.
Ejemplos: sintetizador, teclados eléctricos, guitarras y bajos eléctricos, vibráfono, etc.

 Membranófonos: aquellos que poseen membranas estiradas y rígidas para producir sonido.
Ejemplos: tambora, pandero, bombo, tímpani, atabales, etc.