DALÍ (SALVADOR). (1904-1989)

Pintor español. Considerado como el paradigma del artista surrealista por el fanatismo con que se entregó a la expresión onírica, y por la forma provocativa de exhibir sus vivencias íntimas.

Entre sus obras se destacan “La persistencia de la memoria”, “Leda atómica”, “Las tentaciones de San Antonio”, “La Madona de Pon Leigat”, “El Cristo de San Juan de la Cruz”, y “La Cena”. Su constante inquietud renovadora orientó su actividad hacia campos artísticos muy diversos, tales como el cine “Le Chica Andalou” en colaboración con Buñuel; la decoración teatral “Don Juan Tenorio”, ”Tristán loco”, la ilustración “Don Quijote”; la literatura “Vida secreta”, “Rostros
ocultos”, el diseño de figurines, etc. Su incansable actividad ha sido la mejor promotora del pintor catalán.

RUBENS (PETRUS PAULÚS). (1577-1640)

Pintor Flamenco. Trabajó para los Góngora, el Archiduque Alberto, María de Médicos, Carlos 1 de Inglaterra, y en España para Felipe IV y la nobleza hispana.

Jefe de un importante taller en Amberes, afirmó su personalidad con un estilo fogoso y vivaz, tan expresivo en la plenitud sensual cono. en la violencia, que respondía al gusto de la contrarreforma, u obra que era ejemplo de la corriente barroca realiza una síntesis del realismo flamenco y del estilo de los grandes maestros italianos: “Bautismo de Cristo”, “El descendimiento de la cruz”, “Entierro de Cristo”, “Combate de amazonas”, “La adoración de los reyes”, “La lanzada”, “Jardines del amor”, La Kermesse y diversos retratos de Elena Fourment.

VAN GOGH (VICENTE) (1853-1890)

Pintor Neerlandés su vida, marcada por la inquietud espiritual, fue breve y trágica. Intentó obtener la máxima intensidad y vibración cromática en sus naturalezas muertas y ramos de flores (girasoles), retratos y paisajes (puente del inglés en artes, el campo de trigo y ciprés, el olivo) fue asimismo el precursor de faunistas y expresionistas. En su primera juventud trabajó para las galerías gaupil de Londres, La Haya y París.

La mayor parte de sus cuadros se hallan en Amsterdam, La Haya, París y New York.

Van Eyck (1390-1441)

Pintor Flamenco. Estuvo primero al servicio de Juan de Baviera, futuro Conde de Holanda, y luego de Felipe el Bueno. Su fama creció con la inauguración en 1432  del retablo de “El Cordero Místico”.

Mezcló varias técnicas (entre ellas el óleo) para dar a la materia pictórica una fuerza de sugestión inédita, liberada, en provecho de un realismo minucioso, del manierismo ornamental del estilo gótico internacional. Junto con el maestro de Flemalle, es el fundador de la gran escuela flamenca, tanto por sus cuadros religiosos (La virgen del canciller Rolin) como por sus retratos (Los esposos Arnalfini).

VAN DYCK (1599-1641)

Pintor Flamenco. Colaborador de Rubens, se estableció en Génova, Amberes y Londres, donde se convirtió en pintor de Carlos I y de la corte de Inglaterra para la que realizó retratos llenos de virtuosismo y distinción.

A los diez años ingresó al taller de pintor Hendryk Van Balen y posteriormente al de Rubens.

En 1619 entró en el gremio de San Lucas (el de los pintores), con la categoría de maestro.

No tan solo tuvo influencia de Rubens, sino también de Tiziano y Veronés; “San Agustín en éxtasis”, “El beato Hermano José arrodillado ante la virgen” y varios cristos crucificados.

Se afirma que su influencia sobre la pintura inglesa fue decisiva, y se puede afirmar que el arte británico ha estado dirigido durante mucho tiempo por la mano maestra del genial retratista.