Gracita Senior Pérez de Pellerano

Nace el 22 de abril de 1924 padres el señor Tomás Senior y Mercedes Pérez Sánchez de ‘Senior.

Cursó sus estudios primarios en el Colegio Santa Teresa; dirigido por Conchita Blanco de Weber’ y los estudios ‘secundarios en el ‘Liceo de señoritas’ Salomé Ureña.

Bachiller en, Filosofía y Letras y Maestra Normal.

Inició sus estudios musicales en el Liceo Musical, bajo la dirección de la Prof. Oliva Pichardo en el año de 1932. Luego pasó al recién creado Conservatorio Nacional de Música a’ estudia con la Pianista Alemana Pauta Marx.

Fue Profesora de la Escuela Elemental de Música de’ Bellas Artes, desde el 1949 (después Escuela Elemental de Música “Elila Mena”), fue  Directora de la misma desde el año 1971 hasta el 1’984.

Impartió Cursos de Apreciación Musical desde 1980 en la Biblioteca Nacional hasta el I994.

Casada con C. Enrique Pellerano Álvarez desde ‘1948, con quien procreó a Enrique, Rosanna y Jaime.” Muere el 1de junio de 1995.

JUAN ARVELO

Hizo los estudios básico de música en la Academia de Música de Villa Consuelo y se tituló como profesor de música, mención trompeta, en el Conservatorio Nacional de Música en 1992.

Siendo estudiante, ocupando el cargo de presidente de la Asociación de estudiantes del Conservatorio Nacional de Música, CNM, fundó en el 1989, junto a: Rafael Díaz, Kirine Báez Rossi, Elvis Vanterpool y otros compañeros, la Banda de Jazz de la Asociación de Estudiantes del Conservatorio Nacional de Música, la cual, bajo la dirección del maestro Crispín Fernández, pario años más el Departamento de Música Popular.

En 1991 ganó un concurso por oposición para ocupar una plaza en la Orquesta Sinfónica Nacional, donde trabajó por dos años. En 1992 presenta su recital de graduación y tres años más tarde, 1995 es nombrado profesor de trompeta en el CNM y la Escuela de Bellas Artes de San Francisco de Macorís, y acompaña como voluntario, en ese mismo año, a la profesora Ana Teresa de la Rocha a crear el proyecto musical de Salcedo.

En 1998 fundó la Fundación Movimiento por la Continuación de la Vida, MOVIDA, institución que se dedica a realizar conciertos educativos en las escuelas públicas con el propósito de contribuir ayudar a implementar el currículo artístico en el sector social más deprimido.

Actualmente es profesor de trompeta en el CNM, ocupando el cargo de coordinador de la Cátedra de Viento Metal. Recientemente concluyó los estudios del Plan de Titulación para Maestros en Servicio, dentro del acuerdo del Ministerio de Cultura y la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, 2012.

A mediado de 2010 funda junto a Sixto Martínez, Vicente Arvelo y otros músicos la orquesta Símbolo Latino.

ELILA MENA

Elena Luisa del Carmen Mena Costa (Elila) nació el 7 de abril de 1918, hija primogénita de los esposos Luis E. Mena y Genoveva Costa. A los tres años su padre le regaló un piano con motivo de su cumpleaños. Vivía en la Calle Mercedes No. 52, entre las Calles 19 de Marzo y José Reyes. Desde entonces dio muestras de su talento e inteligencia.

Su madre inició las clases de solfeo y piano al cumplir los seis años. Para el año de 1930, cuando Elila contaba doce años, su padre don Luis asumió directamente su educación musical, preparándola para el tercer curso de Teoría y solfeo y el Octavo curso de piano. Había pasado por las manos de destacadas figuras de la música, como las profesoras Pichardo y María Blanca Lamarche. A los diez años se presentó en el Teatro Colón, en donde tocó el Rondó de la Sonata Patética, de Beethoven.

El Centro Social “Casa de España” la lleva a sus salones y ese mismo día se presentó, por petición, en la radioemisora HIX. Cuando en 1929 presentó el quinto curso de piano, se presentó a examen tocando de memoria Op. 61, de Cecille Chaminade. Su ejecución le ganó el premio ofrecido por la Superintendencia de Enseñanza, Lic. Emilio C. J Joubert, Así como un obsequio del Director del Liceo, Profesor José de Jesús Ravelo.

Necesario es destacar que cuando Elila participó en la entrega de notas el 19 de agosto del 1930 interpretando de Chopín su Scherzo No. 2, que era de muy difícil ejecución, los miembros del jurado habían calificado de Muy Bueno, el examen presentado días antes por ella, tomaron una decisión inusual, anunciada por Doña Flérida de Nolasco, Sub- Directora del Liceo Musical, pedían que fueran rotas las calificaciones de Muy Bueno que se habían dado a Elila por sus exámenes de Sexto y Séptimo cursos, y se creara para ella la calificación de Eminente.

A partir de este acontecimiento su nombre y su figura brillarían con un fulgor de primera magnitud en el firmamento artístico de la patria. Elila estuvo presente en todos los transcendentes acontecimientos musicales, incluyendo el primer concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional el 23 de octubre de 1941, después de su oficialización. Inicia su carrera de maestra en el Conservatorio Nacional de Música y Declamación en noviembre de 1944, en sustitución de la profesora Gisela Soñé, renunciante.

Su carrera de concertista se desarrolla y tiene como su escenario casi exclusivo su propio país, presentándose en los grandes momentos y en casi todos los lugares donde reclamaban su presencia. Su última gran presentación la haría en el Teatro Mac Millan, de la Universidad de Columbia, en la ciudad de New York, el 23 de agosto de 1969. Quien había dirigido, por unos quince años, la escuela que hoy lleva su nombre, trascendió el plano físico el 7 de Febrero de 1970.

JOSUÉ SANTANA

Médico, percusionista y compositor, nativo de Santiago de los Caballeros, República Dominicana. Egresado del Conservatorio Nacional de Música en calidad de Percusionista (1995), y Compositor (1998). Cursó la especialización de Música Contemporánea en la misma institución bajo la tutela de Ana Silfa Finke y Dante Cucurullo. En 2005 fue becario del Ministerio de Cultura de España para el taller de “Composición electroacústica por ordenador” realizado en el Laboratorio de Informática y Electrónica Musical (LIEM) del Museo Reyna Sofía en Madrid.

En ese año ingresó al proyecto MúsicabiertA orientado por el maestro Miguel Grande. Investigador de la música folclórica dominicana y afrocaribeña. Miembro de la sección de percusión de la Orquesta Sinfónica Nacional de Santo Domingo durante siete años, y timpanista principal por 18 años de la misma institución. Es coautor de la “Guía Didáctica de Música para 2do. Ciclo del Nivel Básico para Profesores de Educación Básica” de la Secretaría de Estado de Educación. Fue Subdirector Académico del Conservatorio Nacional de Música desde 1995 hasta 1997.

En Santo Domingo, ha compuesto música original para más de treinta obras de teatro, entre las que cuentan la música de las obras “La Mueca”, presentada en el Premio INBA-UAM de Ciudad México, en noviembre de 1998, y “Frankenstein: Vuelve la Bestia” presentada en el Festival Iberoamericano de Teatro de Santo Domingo en octubre de 2001 por el Teatro Guloya de Claudio Rivera y Viena González. Colaboró con Arturo López en varios montajes del Teatro Katarsis —Taller Anarco Teatral—. Co-ganador del Premio Casandra como mejor obra de Teatro de 2002 con la composición y musicalización de la obra “Otelo Sniff” del Teatro Guloya. Compositor de los musicales “Galápago” (1995), “Ricitos de Oro” (1996), “Mi Pedro” (2001) y “Las dos Teresas” (2002), estos dos últimos, originales del dramaturgo Reynaldo Disla.

Sus obras han sido ejecutadas en Caracas, México, Panamá, Bogotá y EE.UU. Es coautor, junto a Edis Sánchez, de “La música folclórica dominicana”, libro del que afirma Paul Austerlitz: “Esta obra marca una nueva época en la investigación de la música folclórica dominicana: por el rigor y los matices de su investigación y por su amplitud magistralmente ambiciosa, llena un importante vacío en la literatura. Sus numerosas páginas contienen detallados análisis musicológicos de los principales géneros de la música folklórica dominicana que van desde los Palos hasta la Salve.

Sin embargo, va más allá, pues ofrece una discusión matizada interdisciplinaria de áreas conceptuales, tales como las influencias africanas y europeas de la cultura dominicana; así también como fenómenos contextuales, la posesión, y la estética musical”. Josué Santana murió trágicamente el 29 de mayo de 2011, en Santo Domingo, República Dominicana.

EL OÍDO

El oído consciente

En 1968, empezó a aplicarse por primera vez el Método Tomatis en el Centro de Estudio Infantil de la Universidad de Ottawa en Canadá, para el desarrollo del oído consciente. Se basa en la estimulación auditiva para acelerar el desarrollo de las capacidades auditivas, lingüísticas y de comunicación.

Tomatis sostiene que la audición es lo más fundamental e importante para el desarrollo del lenguaje y de la comunicación oral; es la base para la adquisición de la lengua y el desarrollo de la comunicación social.

Para Tomatis, la música contribuye al desarrollo de las capacidades auditivas del ser humano, e insiste en que los sonidos son los elementos más enriquecedores y energéticos del cerebro.

Percepción, discriminación y memoria auditivas

La percepción auditiva, la discriminación auditiva y la memoria auditiva son capacidades que hoy día están siendo un poco olvidadas dentro de la educación escolar. Sin embargo, pasada la escuela primaria, solamente se suele hacer uso de la memoria visual.

Todo esto ha dado como resultado, que nuestra memoria auditiva y nuestras capacidades auditivas se hayan debilitado. Sin embargo, las capacidades auditivas son las más ricas de las capacidades de las que disponemos. Los conocimientos humanos más esenciales se transmitieron en forma oral. Las capacidades auditivas son las que primero empezamos a desarrollar, aun desde antes de nacer.

La música es un medio excelente para desarrollar el oído consciente. La educadora musical dominicana Catana Pérez de Cuello afirma que el reconocimiento consciente de lo escuchado es una de las condiciones básica  para una comprensi6n inteligente de la música, que permitirá a la vez disfrutar más de ella.

 Diferencia entre oír y escuchar

Los procesos de oír y de escuchar envuelven funciones con mecanismos diferentes.

Oír es la percepción pasiva de los sonidos.

Escuchar es una acción voluntaria que requiere el deseo de usar el oído para fijar y seleccionar los sonidos en el cerebro. En otras palabras, escuchar es la capacidad de seleccionar la información sonora que uno quiere para poder percibir una idea clara y organizada. Por lo tanto, la función de escuchar está muy estrechamente relacionada a los procesos de atención y concentración, y juega un papel muy importante en la comprensión integral y retención de los mensajes sonoros. Aprendiendo a escuchar es como se desarrollan las destrezas auditivas relacionadas con la percepción, la discriminación y la memoria auditiva.

 Procesos de comprensión de los sonidos

Escuchar es una actitud mental que se adquiere por un condicionamiento espontaneo; es estar con el oído alerta.

El psicólogo y educador musical Edgar Willems nos habla de las diferencias que existen entre los términos “oír“, “escuchar” y “entender”.

Para Willems el proceso sería el siguiente:

  • Oír es una actividad orgánica involuntaria a la que el llama sensorialidad auditiva y que constituye la base biológica para la memoria. Para oír es necesario poner atención.
  • Escuchar es una reacción emotiva. Somos sensibles al mundo sonoro exterior porque reaccionamos afectivamente ya sea con una posición de acogida ante estímulos sonoros agradables o de defensa ante los desagradables.

Finalmente, el tercer nivel de audición corresponde a la acción de entender, la cual conlleva la toma de conciencia de lo percibi­do. A esto es a lo que Willems denomina la inteligencia auditivo.

 Elementos de las destrezas auditivas

Escuchar conscientemente cualquier tipo de música es un excelente medio para perfeccionar el sentido auditivo. La educación musical enseña al alumno a entender y a escuchar de manera activa y reflexiva. Pues también favorece el pensamiento crítico y la adquisición de valores éticos y estéticos. Todos estos son objetivos fundamentales e indispensables en la formación integral del ser humano.

Gerard Ducorneau establece que al trabajar las destrezas auditivas nos involucramos con tres elementos:

  • Los sentidos: la audición desarrolla la atención y la memoria.
  • La afectividad: un sonido entraña una emoción.
  • EI dominio mental: es preciso comparar, juzgar, analizar y sintetizar.