El Folclore

El término folclore, que significa “saber popular” hoy se utiliza para designar a las diferentes manifestaciones del pueblo como son los cuentos, adivinanzas, leyendas, bailes, música, comidas, artesanía, canciones, etc.

En la República Dominicana, la palabra folclore apareció por primera vez el día 10 de Febrero de 1884, 38 años después que apareciera en Europa, cuando el 22 de Agosto de 1846 la utilizó William John Thomás. Se usó por primera vez en un periódico de Santiago de los Caballeros, llamado El Eco del Pueblo, en una carta que envió una persona con el nombre de Valle de Gracia. Después, otras personas lo siguieron empleando, hasta conocerse y hacerse común en la literatura y la cultura dominicana,

Cada pueblo tiene su propio folclore, que lo identifica y ninguno es mejor o superior a otro, sino que son diferentes, y que a pesar de tener cosas comunes, cada uno es muy particular, esto es lo que hace que cada pueblo sea auténtico. De esta manera nosotros los dominicanos, tenemos nuestro propio folklore.

Celebraciones folclóricas

En las manifestaciones folclóricas que celebra el pueblo dominicano a nivel nacional, regio y local, donde se expresa todo el pueblo a plenitud, podemos encontrar mues a religiosas, artísticas, culturales, sociales, llenas de rezos, música, poesía y danzas, ‘dentro un ambiente festivo y recreativo.

Entre estas celebraciones tenemos:

Las fiestas patronales: se celebran en honor a La Virgen, santos y santas, por cuya protección  la gente los convierten en el patrón o patrona del poblado y la comunidad. Se efectúan a serie de actividades de carácter festivo, recreativo, religioso, deportivo, artístico, social y cultural, durante ocho días, para culminar e el noveno con lo que se llama El Novenario. Desde el punto de vista folclórico, importante es la culminación de las novenas, donde en algunos lugares terminan en la interpretación de piezas musicales a la puerta de la iglesia, como en Baní, o en la Noche Vela como en Hato Mayor, así como los juegos populares que realiza el pueblo para su diversión o recreación.

Toro Ofrendas de Bayaguana, se hace en el municipio de Bayaguana en agradecimiento a favores recibidos o a promesa del honor del Santo Cristo de Bayaguana. El día 28 de diciembre de cada año entran al pueblo todos los tesoros ofrendas que han sido donados por los fieles. Allí son consagrados al Cristo, y luego trasladados a un potrero hasta el día primero en la tarde, los cuales antes de sacar la procesión del milagroso Cristo, son subastados y los fondos destinados a las obras piadosas de la parroquia.

En la subasta de Toro Ofrendas, presidida por todas las autoridades religiosas y civiles del pueblo, la banda de música acostumbra a tocar piezas musicales, especialmente merengues, danzas y marchas.

En la recogida de los toros, su llegada y su venta, grupos de toreros, entonan “cantos de toros”, que consisten en poesía cantada a cápela (sin instrumento musicales de acompañamiento) de desafío en base a un tema escogido con un pie forzado, lo que constituye una de las expresiones más hermosas de la poesía popular de nuestro folclore.

Nuestra Señora de la Altagracia: se celebra el 20 y 21 de enero, con motivo de las fiestas de nuestra Señora de la Altagracia, patrona del pueblo dominicano, como resultado de promesas o favores recibidos. Se realizan peregrinaciones a la Basílica y a la Iglesia vieja de la Virgen de Higüey, además de las ofrendas que se realizan en objetos artísticamente elaborados y de dinero, en la noche y en el amanecer, Aparte de las misas que se celebran, se acostumbran a tocar “palos”, “salves”, en honor de La Virgen, al igual que en otras ciudades y comunidades, donde incluso, en muchas de ellas hay “revelaciones”, el día 21 con toques de “palos”, y panderos, güiras, tambora y balsié

Carnaval de Febrero: su celebración coincide con la fecha de Independencia Nacional. El tradicional carnaval de “Carnestolenda” que nos llegó de la colonización española, se celebra en el ámbito nacional, con su música, sus danzas, sus personajes, su sátira, su creación y su magia, cosa que tradicionalmente se repite el 16 de agosto con motivo de la celebración de la Restauración.

Semana Santa: Como resultado de una tradición católica, el pueblo dominicano celebra las festividades más importantes de la liturgia cristiana con expresivo recogimiento, donde, en tiempos anteriores desde el jueves santo se eliminaba la música popular y se ponían músicas sacras o clásicas en las emisoras de radio, los vehículos no tocaban sus bocinas, no se peleaba, se hablaba en voz baja y hasta no se repicaban las campanas de las iglesias, siendo sustituida por matraca. Desde el punto de vista folclórico, hay que destacar las expresiones populares en los actos religiosos, los dulces, las comidas especiales, las habichuelas con dulce, y la tradición de intercambiarlas entre los familiares vecinos y amigos.

Hoy en día, hay expresiones carnavalescas en los bateyes con manifestaciones de gagá, los Cahuas de Cabral, las máscaras del Diablo de Ellas Piña, las Máscara de San Juan de la Maguana, la fiesta de la Dolorita en Villa Mella y Elvia, cruces en vivo en Las Tablas, Baní, así como la quema del Judas en varios lugares del país.

Santísima Cruz de Mayo: El pueblo dominicano culmina las festividades el 2 y 3 de mayo en honor a la Santísima Cruz de Mayo, patrona de varias comunidades, donde se adornan las cruces en los caminos, frente a las casas y en las ermitas, que normalmente son de tres colores, con papel vejiga y crepé, en muchos casos vistiendo de mujer la del medio.

A nivel folclórico se destacan: noche de velas, velaciones con palos,y salves, donde además de danza, hay tamboras, güira, maracas, panderos, y balsié, así como corridas de toros en El Seibo.

Toros Ofrendas en Higuey: Se celebra el14 de agosto de cada año. Ese día entran a la ciudad de Higüey docenas de creyentes y toreros, acompañando a los toros ofrenda que fueron ofrecidos a la Virgen de la Altagracia, entre cantos invocaciones y música.

Las Mercedes: Se celebra el 24 de septiembre de cada año, ese día es dedicado a celebrar la Virgen de las Mercedes, patrona de Santo Cerro, La Vega y numerosas comunidades del país, la cual es proclamada también como la Virgen de la Altagracia, patrona del pueblo dominicano. Desde la tarde del 23 comienzan a llegar peregrinos al Santo Cerro de todos los lugares del país, los cuales van a cumplir promesas o a darle gracias a la Virgen por favores recibidos. Los creyentes llegan rezando Celebración en el Santo Cerro y muchos de ellos cantando y tocando salves y palos, celebrándose en algunos campos, barrios y comunidades noche – velas y velaciones en honor a la Virgen de las Mercedes. Con este motivo, pero a principios de septiembre, en Azúa se hacía un carnaval y velaciones en la iglesia de Maná, en Baní.

Muerte de una Persona: Hay la creencia de que el alma del difunto está durante nueve días en la casa, por eso, en algunos lugares ese día tocan los palos en su honor, recibiendo esta actividad el nombre de “Ricón”, En algunos lugares, al cumplirse el primer año del fallecimiento de un miembro de la familia, se celebra en su honor un “cabo de año” en el cual se tocan palos, se reza y se coloca la foto del difunto en un altar especial adornado con papel crepé o vejiga, morado, con sabanas blancas, que se llama “túmulo”.

Después de cumplir el año se hacen celebraciones con características del “cabo de año”, que reciben el nombre de “banco”, donde también hay palos, bebidas y música.

Cuando un niño muere, antes de cumplir un año, se colocan flores, se viste de blanco, y como se le considera un “angelito” que va directamente a la diestra de Dios, se le cantan canciones, incluso en el trayecto al cementerio, y en el enterramiento. A veces, por diferentes razones en el enterramiento de personas mayores se toca música e incluso se baila, como fue el caso del portador de misterios Julio Paniagua en Villa Altagracia o de la reina de la Sarandunga, Amancia Pérez, en Baní.

La Sarandunga: Se celebra esa actividades festiva en varias fechas del año en honor a San Juan Bautista, en Pueblo Arriba, un barrio popular de Baní, y algunas comunidades rurales de esta ciudad. Las tres celebraciones más importantes se hacen el 23 y 24 de junio en pueblo arriba, el 29 de junio en la comunidad de fundación de Peravia, y una semana después en la vereda. En la Sarandunga, además de los rezos e invocaciones a San Juan Bautista, encontramos un ritmo musical tocado con tres tambores pequeños, y una güira, así como un baile llamado “Bomba”, “Capitana” y “Jacana”, que lo completa una pieza, que no se baila, llamada “móranos”.

Bamboulá: Se celebra al amanecer del 23 para el 24 de octubre de cada año, en Samaná, en honor a San Rafael, en el cual hay baile Mando, donde hay un bastonero que lo dirige, llamado Bamboulá, único en el país, cantando en creole, en dos palos acostados, en los cuales se sientan los tocadores que golpean los cueros con las manos y lo regulan con el talón del pie, como el que toca los palitos y la güira.

Cocolos: Con este nombre se conocen varias de las manifestaciones folclórica de los negros que vinieron de las islas inglesas a cortar caña a San Pedro de Macorís, donde hay un baile llamado “Momis”, los “Indian o Mascaré”, comidas como “Domplín” harina de trigo con bacalao, “El Yanikeke”, bebidas como el “Ginger” o el famoso “Guavaberry. La cultura de los cocolos, ha enriquecido extraordinariamente el folclore, las artes y la cultura dominicana, tal como lo demuestra, por ejemplo, las pinturas de Nadal Walco o la expresiva poesía de Noberto James.

Los Congos: En Villa Mella y lugares aledaños durante el año, pero con especial dedicatoria, a las festividades del Espíritu Santo, encontraremos el baile de los “Congos”. Además de Villa Mella se celebra en los Mina y La Victoria. Es un baile en pareja donde la mujer se mantiene con un elegante porte señorial, como toda una reina, llena de donaire. Ese día, el baile es precedido por una procesión donde se lleva una representación del Espíritu Santo, la cual culmina en la iglesia católica y en bailes que se realizan dentro y fuera del templo, acompañados por un pegajoso ritmo musical llamado también “congo”, el cual es interpretado por unos instrumentos musicales que solamente se encuentran en nuestro país en Villa Mella, los cuales están compuestos por un palo mayor, un palo menor o alcahuete, la Canoita, y una o dos maracas que se tocan con una sola mano.

Los Palos o Atabales: Se realizan en nochevelas. Son velaciones, fiestas de santos y ceremonias de luases o misterios, a nivel nacional.

Ga – Ga: Se celebran durante la Semana Santa, de jueves a domingo, en los bateyes y en varias localidades de Elías Piña, con un colorido extraordinario, ritmo, magia y melodía.

A Nivel Local

Hay celebraciones folclóricas particulares que como resultado de la estadía de grupos étnicos, culturales específicos” solo se hacen en esos lugares, teniendo entonces una categoría local.

Navidades: Festividades traídas, por los españoles durante la colonización, la Navidad, fiesta tradicionalmente religiosa se hizo costumbre en nuestras tradiciones, convirtiéndose en la actualidad en una expresión social, artística y cultural, de recreación e integración familiar. Desde el punto de vista folclórico son interesantes sus villancicos, sus aguinaldos, sus comidas sus dulces, sus bebidas, su cena de Navidad, sus guirnaldas, sus juegos de “angelitos, sus tarjetas, su alegría, su integración familiar, su música y su magia.

Rituales de la Muerte

El concepto de la muerte y las relaciones que se establecen entre los vivos y los muertos es muy interesante desde el punto de vista folclórico en nuestro país.

Hay rituales de recordación en todos los cementerios del país a nivel nacional el día 2 de noviembre denominado por la iglesia católica como el día de los fieles difuntos. Ese día se va al cementerio, se reza, se limpian las tumbas, se pintan, se colocan flores y velones en honor de los difuntos. Cuando muere una persona en las comunidades rurales, y urbanas, se amanece velando al difundo, se brinda café, cigarrillos y mentas, mientras los familiares lloran y rezan, al tiempo que son acompañados por vecinos y amigos.

En algunos lugares se tocan palos, los cuales se denominan “palos de muertos”, en los cuales no hay ni guiaras ni marcas, los palos se tocan suavemente y despacio, y sus sonidos son más bien quejidos musicales.

Bailes Folclóricos

Los primitivos habitantes de la isla de Santo Domingo celebraban los grandes acontecimientos colectivos con danzas y música en los “areitos”, pero se sabe muy poco sobre los bailes y sobre la música de los taínos, ya que eran ágrafas, es decir no sabían leer ni escribir, tal como escribimos nosotros y también porque fueron exterminados rápido y violentamente en el proceso de la colonización española. Por esa razón, hoy en día es prácticamente imposible determinar exactamente como bailaban, que cantaban y con que ritmos y melodías lo hacían. Representación de Ceremonia Taína

Los españoles trajeron bailes, entre los que se citan en la “pavana”, un baile aristocrático de la época, o bailes populares, por ejemplo, el llamado “El Escarraman”.

Con ellos llegaba de Europa la “Polka” la “Mazurka” el “Vals” y la “Cuadrilla”, que se usaba aquí en el baile de San Andrés. Con la llegada de las negras y negros africanos se transforman y se enriquece todo, desde la mezcla étnica física de españoles y africanos, de donde surge el mulato, que hoy conforma la mayoría del pueblo dominicano, se produjo un gran intercambio cultural, que al final dio lugar a lo que es la cultura dominicana.

 Los dos bailes más famosos, de origen africano durante la colonización española fueron el de “Calenda”, que aunque se bailó en Iglesias católicas y hasta en las procesiones por puras monjas y devotos, posteriormente por su movimiento de cintura escandalizó a los más puritanos. Lo mismo pasó con el baile conocido como “La Chica”, el cual fue prohibido por las autoridades de la época.

La función de esas culturas, la transformación del medio, la formación de la sociedad dominicana, produjo un proceso, de criollización, donde la imaginación y la capacidad creadora del pueblo, inventaron cosas nuevas, como del caso de nuevos ritmos, nuevas melodías, nuevas canciones, nuevas danzas, y nuevos bailes.

El Fandango, mezcla del español con el africano, así como la mangulina, y la tumba, enloqueció a numerosos bailadores, que no solamente lo bailaban aquí sino también en España y donde quiera que llegaban, con una gran riqueza de su composición, ritmo, melodía y coreografía. .

De esta manera bailes que llegaron de España, o de África, fueron criollizados como el caso del “Punto y Llanto”, “Media Tuna”, “El Galerón”, “El Zapateo”, “El Callao”, “La Ventaja” el “El Peje” , “Guayubin”, “Guayumba”, “La Jaiba”, “El Chendé Matriculado”, “El Carabiné”, etc.

Algunos, aunque tuvieron elementos de estos grupos fueron realmente el resultado de esa criollización, como es el zapateo con su modalidades de “Sarambo,”, “Gurapo” y “Callao”, así como el merengue, considerado hoy como un símbolo nacional.

Otros grupos culturales y étnicos fueron también haciendo sus aportaciones en cuanto a la danza y baile se refiere a lo largo de los años, como el caso, por ejemplo de las cubanas, con el baile de la “Culebra”, la “Negrita Conga” y el “Caimán”, durante el carnaval de acuerdo con las investigaciones del fenecido folclorista profesor Fradique Lizardo.

Raíces de Nuestro Carnaval

Los primitivos habitantes de nuestra isla, los taínos, llamados “indios” por los españoles no practicaban las fiestas carnavalescas propiamente como las conocemos hoy, pero ellos si realizaban sus fiestas que llamaban areitos. El Carnaval es una tradición festiva que nos llega con la conquista española, como una de las expresiones recreativas que había en Europa, al producirse el descubrimiento y colonización de América.

Algunos investigadores folcloristas dominicanos, afirman que los primeros carnavales entre nosotros se realizaron en la Vega Vieja, se sabe por documentos que había carnavales en la ciudad de Santo Domingo antes del año 1520.

Durante el período de la colonización española en la isla de Santo Domingo, se celebraban carnavales varias veces al año, para las festividades de santos y vírgenes más populares, inclusive en fiestas tan solemnes como Corpus Cristi, el aniversario de la ciudad de Santo Domingo en agosto y con motivo de grandes acontecimientos políticos.

Se usaban máscaras y disfraces, incluso en las procesiones donde a los negros miembros de las cofradías (comunidades), cuya sede eran las diferentes iglesias, se les permitía disfrazarse, tocar sus instrumentos y bailar. Se bailaba en los palacios de los capitanes generales o casas reales, en algunas casas, organizadas por los estudiantes de la universidad, y en las calles las gentes se tiraba naranjas y cascarones de huevos llenos de perfumes entre sí, a los cuales se le llamaba “Ojos de Cera”.

La Independencia Nacional proclamada el 27 de febrero de 1844, fue celebrada en cada aniversario con fiestas de carnaval haciéndose una ruptura con el carnaval tradicional que terminaba el martes, antes del miércoles de ceniza, denominado en Europa como “Carnaval de Carnestolenda”, de acuerdo con la liturgia de la iglesia católica.

Con la independencia Nacional el carnaval toma un sentido de identidad nacional, pasando entonces a realizarse en la ciudad de Santo Domingo, y otros pueblos un carnaval de la gente pudiente con baile en clubes privados y/o desfiles de carrozas, eligiendo a una reina, y el carnaval popular hecho por el pueblo, en comparsas, a pie, corriendo por las calles, pasando entonces a darse una criollización del carnaval donde los negros y los mulatos jugaron un papel fundamental.

El carnaval se desarrolló en varios pueblos del país, en los cuales vamos a encontrar personajes y máscaras, particulares y características de cada lugar, los cuales se van a mantener vigentes y le van a dar una identidad local. Hoy en día, en nuestro país, se celebran varios carnavales en diferentes fechas del año como son el carnaval de febrero, o de la Independencia, que se celebra en todo el país, el carnaval de Semana Santa, que se celebra fundamentalmente en algunos pueblos de la región suroeste como Cabral, Barahona, y comunidades cercanas, en Elías Piña, en algunos barrios de San Juan de la Maguana, y en numerosos bateyes de diferentes ingenios azucareros del país. También se realiza carnaval en agosto con motivo de la Restauración y para las fiestas patronales y la conmemoración de la batalla 19 de Marzo en Azua.

Personajes de Nuestros Carnavales

Diablos Cojuelos

El Diablo Cojuelo es el personaje central del carnaval dominicano, recibiendo diferentes nombres dependiendo de la ciudad, por ejemplo en la Capital y La Vega, recibe el nombre de Diablos Cojuelos, en Cabral y Barahona, Cachuas, en Monte Cristi, Toros y Civiles, en Cotui, Papelenses, en Salcedo, Macaraos y Lechones en Santiago.

Roba la Gallina

Es un personaje representado por una mujer popular con los glúteos y el busto exagerados, que con una sombrilla o una escoba en manos va cantando sus coros a la vez que reparte caramelos a los niños, que saca de su macuto. Los pequeños van detrás.

Se Me Muere Rebeca

Representa a una madre desesperada que quiere llevar su hija al médico porque está gravemente enferma, va gritando todo el camino, de pronto se para, enseña a la hija (una muñeca), mientras un coro le va respondiendo. Se para en los colmados, pide golosinas para la hija enferma, pero realmente la reparte entre los niños, que la siguen con insistencia.

Califé

Es un poeta criticón, que en versos va criticando de forma jocosa a todos los personajes reales de vida política, social y cultural, es seguido por un coro y va vestido de frac negro, camisa blanca y un gran sombrero negro.

Los Indios

Es un grupo de niños o niñas y también adultos, imitando a los antiguos habitantes de la isla, con plumas, arcos y lanzas, con todo el cuerpo pintado a los que llaman indios, se representa un drama teatral que expresa la relación de los españoles con los aborígenes.

Los Plataneses

Es un personaje del carnaval de Cotuí, que se cubre el cuerpo de hojas secas de plátanos y se cubre la cara con una máscara de higuero, pintado de diferentes colores.

Las Marimantas

En Yerba Buena, una comunidad rural a cinco kilómetros de Hato Mayor, salen “Las Marimantas”, personajes carnavalescos cuyo cuerpo está cubierto de ramas verdes de arboles, con una máscara de cuero de vaca, cubierta la cabeza con un caparazón que le sirve de guarida al comején.

El Doctor

Pintado de carbón y varios colores unos espejuelos hechos’ dé cáscaras de naranjas con alambres y con un maletín, va el doctor queriendo curar a todo el mundo, especialmente a las mujeres.

El Travesti

Es uno de los personajes más comunes, pícaros y alegres que tiene el carnaval, donde los hombres se visten de mujer y van relajando a todo el mundo.

El Papelón

Al grito de “A que no me quemas el papelón” un hombre vestido de mujer va provocando con su trasero, mientras otro personaje trata de quemárselo, haciéndolo con una gracia tan extraordinaria que a todo el mundo le causa risa.

Los Galleros

Dos campesinos con sus gallos en mano deciden jugar gallo en plena vía pública, y cuando en medio de la pelea llega un policía, desbarata el juego e intenta llevárselos presos. Se produce un diálogo lleno de sátira, lo que se convierte en una divertida muestra de teatro carnavalesco.

Los Africanos

Pintados de negro con carbón, y aceite de carro quemado, van grupos de niños y niñas imitando a negros esclavos, bailando por las calles como parte del carnaval.

La Muerte

Es la representación de una calavera, con todo y máscara, en la ciudad de Santo Domingo, acompañaba tradicionalmente a los diablos y recibe el nombre de la “Muerte en Jeep”.

Nicolás Den Den

Nicolás Den Den es un oso que a pesar de que va amarrado a una cadena que manipula un hombre que representa a su domador va bailando y haciendo gozar a los niños y a las niñas que asisten al carnaval de Santiago. En Monte Cristi, le llaman el Oso Nicolás.

Los Monos Simonico

Son tradicionales los “Monos de Simonico”. Consisten en comparsas que se disfrazan representando estos animales con trajes de flecos. Son oriundos de Villa Duarte, un sector popular de Santo Domingo.

Los Pirules

Son unos niños que se disfrazan de “Indios” con una faldita hecha con flecos de coco, que van bailando en las calles de Cabral y Barahona.

Los Alí Babá

Son comparsas con motivaciones orientales, cuya característica principal es una sincronizada coreografía que van bailando con todo el cuerpo al ritmo básico que le dan redoblantes y bombos dentro de una marcada influencia de los “cocolos” a nivel musical y las aportaciones o la danza correspondiente a Luis Alberto Torres, “Chacón””. .

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