ESCUELA NACIONAL DE DANZA

La danza en el mundo nace del pueblo que la siente y la crea. En el área del Caribe la danza es el sentimiento del pueblo que lucha y que siente deseos de ser libre. Para el nacimiento de nuestra República la única danza presente en nuestro país es la creada por el pueblo y las que nos venían del viejo continente, ya que de la danza indígena no nos quedó nada. De este viejo mundo nos llega al igual que de otras áreas del arte, la danza académica o Ballet Clásico, así como Fo1k1ores de otros países.

Es a mediados del siglo XX, cuando nos visita Herta Brawer, quién es sucedida por la Pionera del Ballet en nuestro país Madame Magda Corbett (Húngara) quien llega desde Inglaterra en 1947 y se queda entre nosotros hasta nuestros días.

En el 1963 procedente de Cuba, su país natal, arriba a nuestro lar Doña Clara Elena Ramírez y ambas trabajan arduamente en sus respectivas escuelas privadas y con sus productos artísticos se creó en 1981, el. Ballet Clásico nacional, primera institución de danza clásica del país.

En el 1981, se crea el Ballet Folklórico Nacional, para 10 cual oficial izaron el grupo de Ballet Folklórico de Fradique Lizardo. Ambas instituciones comienzan a existir sin tener una escuela que las nutra, de esta necesidad en el 1991 nace la Escuela Nacional de Danza.

La Escuela Nacional de Danza fue creada por el Decreto 232,90, como una dependencia de la Dirección General de Bellas Artes, nace por iniciativa de la Profesora Licenciada Miriam Divina Bello Cardona, creadora y fundadora de la misma, dedicada hace más de 30 años a la labor docente en el área de la danza y del Señor Ricardo Arturo Bello Cardona, Director General de Bellas Artes, en ese período gubernamental.

Desde sus inicios cuenta con profesionales de la más alta calidad de la República Dominicana, tanto en el área de Ballet Clásico, como Folklórico y Moderno.

eulogio

  • Jochi Muñoz

    Es importante señalar que el Ballet Folfklórico Dominicano, dirigido por el profesor e investigador Fradique Lizardo, que, como bien se señala en el artículo, pasó a ser la agrupación estatal de folklore, sí tenía una escuela con un plan estructurado de varios años de estudios. Precisamente, ese fue uno de los puntos considerados por las autoridades para seleccionar al ballet de Lizardo, por sobre otros grupos existentes a la sazón. Mientras Lizardo estuvo al frente del Ballet Folklórico Nacional, de esa Escuela se nutría, aunque valga la puntualización que la misma seguía trabajando a nivel privado; no recibía subvención estatal.